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Brasil: subió dólar a 2,90 y complica más a Argentina
• LOS EMPRESARIOS BRASILEÑOS YA OPERAN COMO SI EL DÓLAR COSTARA 3 REALES.
• SE COMPLICARÁ MÁS EL COMERCIO BILATERAL.

En lo que va del año la moneda brasileña acumula una depreciación del 7,54% (en 2014 fue del 13%).
Las expectativas del mercado, reflejadas en el sondeo semanal del Banco Central, muestran el ajuste en el ánimo de los operadores que casi sobre el cierre del año pasado estimaban que el dólar a fin de 2015 estaría en 2,62 reales, y ahora lo ven por encima de 2,90 (ya en enero pasado elevaron la estimación a 2,80). Más allá de los precios proyectados, se consolidó el consenso de un real más débil este año, más de lo que se preveía el año pasado. Incluso ayer entre industriales se operaba como si el dólar valiera ya 3 reales.
Para este año las proyecciones de los economistas brasileños dan cuenta de que tampoco habría crecimiento del PBI, es más, ya estiman una caída de más de medio punto porcentual. No es una buena noticia para el comercio exterior argentino. Aunque con vistas a lo ocurrido el año pasado, puede preverse que el impacto del bajo nivel de actividad en Brasil podría quedar acotado a ramas industriales puntuales con epicentro en el sector automotor. Al respecto vale señalar que la mitad de las exportaciones argentinas al mercado brasileño son autos (algo similar ocurre con los embarques brasileños a la Argentina).
Pero la depreciación del real es sin duda un duro escollo para la estrategia oficial de anclar el peso (frente al dólar) en un año electoral para contener la inflación. Según cálculos de la consultora M&S el tipo de cambio bilateral se está acercando aceleradamente al peor momento de 1999-2001 (hoy estaría a menos de 18% de ese nivel).
El panorama actual y las perspectivas para el resto del año constituyen un nuevo obstáculo para el comercio bilateral, sobre todo porque sufrirán más la competitividad de los embarques argentinos.
En Brasil se preparan para un tipo de cambio más devaluado y un ajuste gradual de los déficits externos. De modo que los exportadores argentinos perderán por la menor demanda brasileña y por la mayor fortaleza del peso frente al real. Los analistas reconocen que la depreciación del real fue más rápida de lo esperado pero está en línea con los fundamentos macro, domésticos y externos. Por eso apuestan a una recuperación del saldo de la balanza comercial gracias a un tipo de cambio más depreciado y un nivel de actividad más magro contribuyen a contener a las importaciones.


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