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Brasil: una inesperada derrota en el Congreso acorrala más a Temer
El Gobierno confía aún en imponerla, pero lo preocupa la deserción de senadores oficialistas. Impacto negativo en los mercados. El trámite de esa iniciativa y de la ley previsional es la causa de que aliados clave no abandonen el Gobierno.
REACCIONES. Los que festejan son los detractores de Michel Temer en el Senado, los que no lo hacen son sus aliados... por ahora. La votación en comisión de la reforma laboral fue seguida casi como un partido de fútbol.
El proyecto fue aprobado por la Cámara de Diputados en abril y debe pasar por otra comisión de la Cámara alta antes de ser sometida al pleno de 81 senadores. La derrota del proyecto no impide que el tratamiento continúe, pero preocupó al Gobierno y a los mercados, ya que tres senadores de la base aliada terminaron votando contra la reforma.
Una de las disposiciones del proyecto más polémicas estipula que los acuerdos de negociación colectiva entre trabajadores y patrones prevalecerán sobre la ley.
Las reformas pro mercado son la principal bandera de Michel Temer, que intenta mantenerse en pie en medio de acusaciones de corrupción contra él mismo y varios de sus ministros.
Partidos aliados como el PSDB viven una verdadera fractura interna, con sectores amplios que pujan para abandonar el Gobierno. Hasta ahora fueron contenidos por los partidarios de permanecer para asegurar la aprobación de las reformas laboral y previsional, deseadas por el sector empresarial, pero cualquier crecimiento de aquellas voces dejaría a Temer en soledad y podría desencadenar su caída.
El mandatario es objeto de una investigación en el Supremo Tribunal Federal por los supuestos delitos de corrupción pasiva, obstrucción a la justicia y asociación ilícita, lo que ha llevado a toda la oposición y hasta a sectores de su propia base de apoyo a exigir su renuncia.
La Policía Federal entregó el lunes al Supremo un informe parcial, en el que consideró que hay fuertes "indicios" de que Temer incurrió por lo menos en el delito de corrupción pasiva (recepción de coimas).
Las sospechas se apoyan en confesiones de los dueños del grupo cárnico JBS, que aseguraron a la Justicia que sobornan a Temer desde 2010 y entregaron unos explosivos audios en los que el jefe de Estado escucha relatos de maniobras corruptas en silencio o hasta las consiente.
| Agencias AFP y EFE, y Ámbito Financiero |


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