21 de junio 2017 - 00:00

Brasil: una inesperada derrota en el Congreso acorrala más a Temer

El Gobierno confía aún en imponerla, pero lo preocupa la deserción de senadores oficialistas. Impacto negativo en los mercados. El trámite de esa iniciativa y de la ley previsional es la causa de que aliados clave no abandonen el Gobierno.

REACCIONES. Los que festejan son los detractores de Michel Temer en el Senado, los que no lo hacen son sus aliados... por ahora. La votación en comisión de la reforma laboral fue seguida casi como un partido de fútbol.
REACCIONES. Los que festejan son los detractores de Michel Temer en el Senado, los que no lo hacen son sus aliados... por ahora. La votación en comisión de la reforma laboral fue seguida casi como un partido de fútbol.
Brasilia - El presidente brasileño, Michel Temer, sufrió ayer un duro traspié en el Congreso cuando una comisión del Senado rechazó por estrecho margen el dictamen oficialista del proyecto de reforma laboral, uno de los principales objetivos del Gobierno y la justificación que ponen sus cada vez más incómodos aliados para no abandonarlo.

Los mercados reaccionaron rápida y negativamente: la Bolsa de San Pablo acentuó su caída y cerró con una baja del 2%, mientras que el real se davaluó 1,36% y finalizó a 3,334 por dólar.

El dictamen del diputado Ricardo Ferraço, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB, fuertemente dividido sobre su permanencia en la base aliada), fue rechazado por la Comisión de Asuntos Sociales del Senado por 10 votos a 9. En cambio, se aprobó un texto alternativo del opositor Paulo Paim, del Partido de los Trabajadores (PT).

El imprevisto resultado desató la euforia de los legisladores opositores y algunos oficialistas que abandonaron al Gobierno en la votación, a la vez que causó conmoción en la comitiva que acompaña al acosado presidente a Rusia, donde hoy se reunirá con Vladímir Putin y adonde fue en busca de inversiones.

"No deja de ser una derrota para el Gobierno, pero nada cambia en la tramitación de la reforma laboral", dijo el líder del Gobierno en el Senado, Romero Jucá, fiel asesor de Temer, del gobernante Partido del Movimiento de la Democracia del Brasil (PMDB).

En tanto, el mandatario, que lucha por permanecer en el cargo en medio de graves denuncias de corrupción, dijo desde Moscú que "lo que importa es lo que pase en el pleno (del Senado). No es sorprendente: se gana en una comisión, se pierde en otra, pero seguramente Brasil va a vencer en el pleno".

El proyecto fue aprobado por la Cámara de Diputados en abril y debe pasar por otra comisión de la Cámara alta antes de ser sometida al pleno de 81 senadores. La derrota del proyecto no impide que el tratamiento continúe, pero preocupó al Gobierno y a los mercados, ya que tres senadores de la base aliada terminaron votando contra la reforma.

Una de las disposiciones del proyecto más polémicas estipula que los acuerdos de negociación colectiva entre trabajadores y patrones prevalecerán sobre la ley.

Las reformas pro mercado son la principal bandera de Michel Temer, que intenta mantenerse en pie en medio de acusaciones de corrupción contra él mismo y varios de sus ministros.

Partidos aliados como el PSDB viven una verdadera fractura interna, con sectores amplios que pujan para abandonar el Gobierno. Hasta ahora fueron contenidos por los partidarios de permanecer para asegurar la aprobación de las reformas laboral y previsional, deseadas por el sector empresarial, pero cualquier crecimiento de aquellas voces dejaría a Temer en soledad y podría desencadenar su caída.

El mandatario es objeto de una investigación en el Supremo Tribunal Federal por los supuestos delitos de corrupción pasiva, obstrucción a la justicia y asociación ilícita, lo que ha llevado a toda la oposición y hasta a sectores de su propia base de apoyo a exigir su renuncia.

La Policía Federal entregó el lunes al Supremo un informe parcial, en el que consideró que hay fuertes "indicios" de que Temer incurrió por lo menos en el delito de corrupción pasiva (recepción de coimas).

Las sospechas se apoyan en confesiones de los dueños del grupo cárnico JBS, que aseguraron a la Justicia que sobornan a Temer desde 2010 y entregaron unos explosivos audios en los que el jefe de Estado escucha relatos de maniobras corruptas en silencio o hasta las consiente.

Agencias AFP y EFE,

y Ámbito Financiero

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