Pese a las complicaciones que está registrando la economía argentina -entre ellas las dificultades del Gobierno para bajar la inflación y cumplir con la meta del 15% fijada para este año, o la menor proyección de crecimiento por la sequía que está afectando a diversas zonas del país-, los bancos de inversión en el extranjero siguen mostrándose optimistas con respecto a la evolución de la Argentina en los próximos meses. En esta oportunidad, el brasileño BTG Pactual presentó un informe de la situación de los bancos en Argentina, donde consideró fundamental que el país alcance un crecimiento sostenido en el largo plazo sin fuertes desequilibrios, algo que no se ha podido lograr en las últimas décadas.
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Las acciones del sector bancario en los últimos tres años han alcanzado importantes ganancias por la buena perspectiva que existe sobre el desarrollo del sistema financiero y por la expectativa de mejores condiciones económicas, la implementación de reformas y en un menor riesgo político. Desde el BTG Pactual consideraron que en los principales países de la región, para generar un crecimiento sostenible entre el 2004 y el 2015, el crédito en relación al PBI aumentó, en promedio, aproximadamente 25 puntos porcentuales, pero para ello, primero debieron estabilizar la economía. Entre los principales problemas para realizar proyecciones para la Argentina, el banco de inversión destacó que va a ser difícil alcanzar el crecimiento de países como Perú de la década pasada sin el ciclo favorable de las commodities. Además, el sistema bancario tiene una menor escala (que permite mantener altos márgenes de rentabilidad), pese a que de a poco va creciendo, y los niveles de inflación son mucho más elevados, de modo que el impacto de una desaceleración puede mejorar los márgenes, la calidad de los activos y la rentabilidad podría ser mayor.
El BTG Pactual espera que la expansión del sector "continúe en 2018, con el beneficio agregado de que el crecimiento de las ganancias debería acelerarse todavía más (en términos reales)". "Tres de las variables claves en nuestra valuación son: las tasas de descuento, que están convergiendo con el promedio de la región; el aumento del crédito (un 17% promedio en términos reales entre 2018 y 2022); la rentabilidad financiera, que se estabilizará en un 20%, asumiendo que la inflación de largo plazo se ubique en un dígito". El país todavía debe lograr reducir la inflación a un dígito y resolver el problema del déficit fiscal, sumado a que quedan ciertas mejoras y reformas pendientes en la macro local. "Pese a las recientes bajas en las proyecciones del PBI, la recuperación de la economía ganará mayor visibilidad en los próximos meses", remarcó. En el corto plazo, el desempeño estará ligado a la evolución del riesgo país y de las condiciones externas, pero en el largo plazo, la suba dependerá principalmente del crecimiento del PBI, y ese es el punto donde deberá ponerse el foco.
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