30 de marzo 2017 - 00:00

“Brexit”, día uno: Europa se toma revancha y rechaza el plan de May

El Gobierno británico espera, no obstante, hacer valer su papel en materia de defensa para obtener beneficios. Postales de desazón y júbilo entre los londinenses.

“SALTO A LO DESCONOCIDO”. La portada de The Guardian fue crítica sobre el futuro de Reino Unido. Otros medios celebraron ganar libertad.
“SALTO A LO DESCONOCIDO”. La portada de The Guardian fue crítica sobre el futuro de Reino Unido. Otros medios celebraron ganar libertad.
Londres y Berlín - Al activar el Artículo 50 del Tratado de Lisboa, la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, puso ayer en marcha el reloj de dos años de negociaciones de divorcio con la Unión Europea (UE), que ya se anuncian difíciles por las límites que Alemania quiere poner a las condiciones británicas.

"Llegó el momento de unirnos y trabajar juntos para lograr el mejor acuerdo posible", afirmó May en un discurso en el Parlamento, minutos después de que el presidente del Consejo Europeo (CE, órgano ejecutivo de la UE), Donald Tusk, recibiese en Bruselas la carta británica que notificó formalmente la salida. "Es un momento histórico sin vuelta atrás", sentenció.

El primer día de la cuenta atrás para el "brexit" sacó a relucir las diferencias. May abogó por acordar los términos de la futura relación con la UE "junto a los de la retirada", una opción rechazada por su homóloga alemana, Angela Merkel.

La jefa de Gobierno alemán echó el primer jarro de agua fría al rechazar negociar un acuerdo de libre comercio al mismo tiempo que el divorcio, como la premier pidió en su carta.

"Las negociaciones deben primero aclarar cómo vamos a deshacer nuestros vínculos actuales, y sólo cuando esta cuestión haya sido aclarada podremos, espero que pronto, empezar a hablar de nuestra relación futura", aseguró la canciller en Berlín.

Para los analistas, Merkel, la líder más poderosa de Europa, envió un duro mensaje de confrontación a May, que quiere iniciar las dos conversaciones de forma paralela, y determinó los parámetros en los que deberán jugar sus cartas los 27.

El presidente francés, François Hollande, que ha tejido una alianza con Merkel respecto del "brexit" remarcó la necesidad de que la salida no se extienda por más de dos años y descartó la posibilidad de un "sistema intermedio" para el abandono británico. "Será doloroso económicamente para Reino Unido que tendrá que enfrentarse a costos en términos de trabajo, circulación libre y posibilidades financieras", detalló.

En su carta a Tusk -quien consideró que "no hay razones para pretender que es un día feliz"-, la primera ministra aludió en once ocasiones a los intereses compartidos en "seguridad" y a la aportación británica en este campo, vislumbrándose como una de las cartas de Londres en las negociaciones.

Los mandatarios europeos tienen previsto establecer sus grandes líneas de negociación el próximo 29 de abril en una cumbre en Bruselas, sobre la base de la propuesta que Tusk les presentará entre hoy y mañana.

España ya anunció por su parte una minicumbre con Francia, Italia, Portugal, Grecia, Chipre y Malta el 10 de abril para coordinar sus posiciones.

Las negociaciones propiamente dichas empezarán a finales de mayo y el primer cara a cara entre May y los líderes de los 27 será el 22 de junio.

La cuestión que protagonizará el inicio de las conversaciones será la factura a pagar por el Reino Unido. Aunque todavía no hay cifra oficial, se estima que los compromisos presupuestarios adquiridos por Londres ascienden a hasta 60.000 millones de euros (64.000 millones de dólares) (ver aparte).

El referendo del 23 de junio de 2016 (52% contra 48% a favor del divorcio con el bloque europeo) dejó heridas por cicatrizar en la sociedad británica, y ayer coincidieron muestras de alegría y de auténtico pesar.

Nigel Farage, el antiguo líder del partido antieuropeo UKIP, se fue a tomar cervezas a un pub de Londres, congratulándose por irse "primero" de una UE moribunda, mientras un hombre le gritaba que era "una desgracia". Ante el Parlamento británico, una pequeña manifestación protestaba contra el "brexit".

La misma división reinó en los medios. Mientras The Daily Mail habló de "¡Libertad!", The Guardian advirtió sobre un "salto a lo desconocido". Al término de dos años de negociaciones, en marzo de 2019, la UE habrá perdido a un miembro del Consejo de Seguridad de la ONU y potencia nuclear, y habrá ganado, a su pesar, un ejemplo que otros sentirán la tentación de seguir.

A su vez, Reino Unido podría perder a Escocia e Irlanda del Norte si el descontento de ambas con el "brexit" acaba en independencia.

Agencia AFP, EFE, ANSA, DPA y Reuters

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