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“Brexit”, día uno: Europa se toma revancha y rechaza el plan de May
El Gobierno británico espera, no obstante, hacer valer su papel en materia de defensa para obtener beneficios. Postales de desazón y júbilo entre los londinenses.
“SALTO A LO DESCONOCIDO”. La portada de The Guardian fue crítica sobre el futuro de Reino Unido. Otros medios celebraron ganar libertad.
El presidente francés, François Hollande, que ha tejido una alianza con Merkel respecto del "brexit" remarcó la necesidad de que la salida no se extienda por más de dos años y descartó la posibilidad de un "sistema intermedio" para el abandono británico. "Será doloroso económicamente para Reino Unido que tendrá que enfrentarse a costos en términos de trabajo, circulación libre y posibilidades financieras", detalló.
En su carta a Tusk -quien consideró que "no hay razones para pretender que es un día feliz"-, la primera ministra aludió en once ocasiones a los intereses compartidos en "seguridad" y a la aportación británica en este campo, vislumbrándose como una de las cartas de Londres en las negociaciones.
Los mandatarios europeos tienen previsto establecer sus grandes líneas de negociación el próximo 29 de abril en una cumbre en Bruselas, sobre la base de la propuesta que Tusk les presentará entre hoy y mañana.
España ya anunció por su parte una minicumbre con Francia, Italia, Portugal, Grecia, Chipre y Malta el 10 de abril para coordinar sus posiciones.
Las negociaciones propiamente dichas empezarán a finales de mayo y el primer cara a cara entre May y los líderes de los 27 será el 22 de junio.
La cuestión que protagonizará el inicio de las conversaciones será la factura a pagar por el Reino Unido. Aunque todavía no hay cifra oficial, se estima que los compromisos presupuestarios adquiridos por Londres ascienden a hasta 60.000 millones de euros (64.000 millones de dólares) (ver aparte).
El referendo del 23 de junio de 2016 (52% contra 48% a favor del divorcio con el bloque europeo) dejó heridas por cicatrizar en la sociedad británica, y ayer coincidieron muestras de alegría y de auténtico pesar.
Nigel Farage, el antiguo líder del partido antieuropeo UKIP, se fue a tomar cervezas a un pub de Londres, congratulándose por irse "primero" de una UE moribunda, mientras un hombre le gritaba que era "una desgracia". Ante el Parlamento británico, una pequeña manifestación protestaba contra el "brexit".
La misma división reinó en los medios. Mientras The Daily Mail habló de "¡Libertad!", The Guardian advirtió sobre un "salto a lo desconocido". Al término de dos años de negociaciones, en marzo de 2019, la UE habrá perdido a un miembro del Consejo de Seguridad de la ONU y potencia nuclear, y habrá ganado, a su pesar, un ejemplo que otros sentirán la tentación de seguir.
A su vez, Reino Unido podría perder a Escocia e Irlanda del Norte si el descontento de ambas con el "brexit" acaba en independencia.
Agencia AFP, EFE, ANSA, DPA y Reuters


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