Londres - A menos de cuatro meses de abandonar la Unión Europea (UE) y ante la incertidumbre sobre cómo ocurrirá, el Gobierno británico aprobó ayer 2.000 millones de libras (2.500 millones de dólares) para planificar un “brexit” sin acuerdo, al tiempo que comenzará a informar a empresas y ciudadanos sobre cómo prepararse para los riesgos que conllevaría ese tipo de ruptura.
May destinará 2.500 millones de dólares a prepararse para un "brexit" sin acuerdo
El Ejecutivo británico pidió, además, a las empresas que aceleren sus planes de contingencia y enviará información especial a 80.000 ciudadanos afectados por la ruptura con la UE. El escenario de un caos económico, cada vez más cerca.

El presupuesto aprobado por el Gobierno de Theresa May permitirá cubrir las áreas de seguridad, fronteras y comercio internacional. Desde el referendo de 2016, Londres ya destinó más de 4.200 millones de libras (5.300 millones de dólares) para planear la salida de la UE.
El ministro del Brexit, Steve Barclay, dijo que el gabinete acordó prepararse para el caso de que no haya un acuerdo aunque ese no es el objetivo, aclaró. Agregó que se proporcionará además a las empresas información con más de 100 páginas para ayudarlas con planes de contingencia en caso de que no se logre un acuerdo con Bruselas y se enviarán correos electrónicos a 80.000 de las personas más afectadas en los próximos días.
“El gabinete acordó recomendar a empresas que promulguen sus propios planes. Los ciudadanos también se deberían preparar”, sostuvo.
Por su parte, el Ministerio de Defensa pondrá a 3.500 soldados “en alerta” por si deben asistir a otras áreas del Ejecutivo, por ejemplo en puertos o aeropuertos. Según explicó el ministro de esa cartera, Gavin Williamson, en una comparecencia en la Cámara de los Comunes, el contingente incluirá militares “regulares y de reserva”.
A cien días de que Reino Unido salga de la UE, May todavía debe sumar apoyos en un Parlamento dividido en torno al acuerdo que alcanzó el mes pasado con Bruselas para mantener unos vínculos estrechos con el bloque.
El vocero para el “brexit” del opositor Partido Laborista, Keir Starmer, dijo que el Gobierno estaba “en una carrera contra el tiempo”. “Nunca fue realmente una opción viable salir sin acuerdo, es un engaño político, y en el fondo creo que el Gobierno y esta primera ministra lo saben”, dijo afirmó ante el Parlamento.
La economía británica se ralentizó desde el referendo y no hay garantías de que las empresas y los consumidores británicos puedan acceder a los bienes europeos tras el divorcio.
Las cámaras de Comercio británicas pronosticaron ayer que el crecimiento económico este año y el próximo serían los más débiles desde que Reino Unido salió de la recesión en 2009, debido a una congelación de la inversión empresarial y la floja demanda a raíz de la salida de la UE.
El Banco de Inglaterra advirtió que un “brexit” sin acuerdo provocaría una grave crisis económica, dispararía el desempleo y la inflación, causaría el desplome de la libra y del precio de la vivienda y reduciría el Producto en casi un 10%.
De la noche a la mañana, podría ocasionar penuria de medicamentos, provocar atascos monstruosos en los puertos e impedir volar a las aerolíneas británicas.
El Parlamento está en una encrucijada y May busca garantías en la UE sobre el denominado mecanismo de protección para Irlanda del Norte, una salvaguarda para evitar regresar a una frontera física entre la provincia británica e Irlanda, un Estado miembro del bloque.
Agencias Reuters, AFP y ANSA


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