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Buen cierre de Caminos del Vino
Encabezada por Pablo Saraví, primer violín del Petrus y uno de los mayores exponentes de ese instrumento en nuestro país, la Orquesta de Cámara del Festival interpretó un repertorio variado que comenzó con el «Concierto en sol menor» para dos violoncellos, cuerdas y continuo de Antonio Vivaldi. En un sobresaliente trabajo tanto individual como de ensamble entre ambos (y con un especial cuidado de la ornamentación), Fernando Gentile y Matías Villafañe sortearon las dificultades de la partitura, bien seguidos por el «tutti».
Luego Saraví y Narciso Benacot, violinista y docente local de gran trayectoria, abordaron los solos del «Concierto en La menor» para dos violines, cuerdas y continuo BWV 1041 de Bach, pieza antológica dentro del repertorio violinístico que ambos interpretaron con afinación impecable y profundidad. La conocida «Capriol Suite» de Peter Warlock, que retoma danzas francesas antiguas codificadas en la «Orchésographie» de Thoinot Arbeau (1589), permitió el lucimiento de este ensamble de cuerdas que en pocos ensayos logró un sonido admirablemente homogéneo.
Ya en el tramo final, el quenista Lázaro Mendolas fue el solista (y recitante en un breve fragmento) de su obra «Temas para quena y cuerdas», partitura de agradable sencillez que el público celebró especialmente, al igual que el final, con «Libertango» de Piazzolla, culminando una semana de enorme intensidad musical.
* Enviada Especial


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