21 de marzo 2016 - 00:18

Buenos Aires en alerta desde hoy por la visita de POTUS

• AUNQUE SE MANTIENEN EN SECRETO ALGUNAS ACTIVIDADES, LA AGENDA PORTEÑA SERÁ INTENSA A PARTIR DE MAÑANA

Mauricio Macri y Barack Obama
Mauricio Macri y Barack Obama
El arribo de Barack Obama a Buenos Aires se espera mañana a medianoche, después que el norteamericano tome el vuelo desde La Habana, donde comenzó ayer la visita histórica a Cuba, que culminará con la asistencia a un partido de beisbol que disputarán amistosamente los Tampa Bay Rays, de Florida, y la selección nacional cubana.

@POTUS (President of the United States), tal su nombre en Twitter que ayer usó para saludar su llegada a Cuba, llegará junto a su esposa Michelle, sus hijas Sasha y Malia y su suegra, Mary Robinson, tal cual descendió la familia del avión al llegar a Cuba y de acuerdo al protocolo serán recibidos por la canciller argentina Susana Malcorra.

Los preparativos para la llegada de Obama comenzaron la semana pasada con una avanzada para verificar las condiciones de seguridad, lo que al mismo tiempo dio confirmación a algunas actividades de la agenda que mantendrá el presidente de los Estados Unidos en la Argentina, aunque puede haber cambios, precisamente por cuestiones operativas. Por ejemplo ya hubo una inspección al Parque de la Memoria, desde donde Obama piensa rendir un homenaje a los desaparecidos, antes de partir hacia Bariloche donde también ya hubo comprobaciones de medidas de seguridad en los lugares donde estará el americano y su familia, que además llegan con una comitiva de centenares de personas entre asistentes y custodios, pero reducida en acompañantes políticos. El domingo a Cuba también viajaron en el avión presidencial la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, los senadores demócratas Patrick Leahy y Dick Durbin y el republicano Jeff Flake, mientras que una delegación más nutrida de políticos y empresarios tomó un avión aparte. Se calcula que serán cerca de mil acompañantes, entre los integrantes del cuerpo diplomático, asistentes, los agentes de seguridad, legisladores, representantes de empresas y funcionarios de distintos rangos.

Al mismo tiempo alrededor se suma el despliegue de medios internacionales que seguirán la visita en Cuba y luego en la Argentina.

La decisión de anunciar la desclasificación de los archivos relacionados con el accionar de los Estados Unidos durante la última dictadura argentina, será uno de los principales anuncios que traerá Obama. Lo confirmó también la semana pasada la Casa Blanca pero en términos que incomodaron a organismos de Derechos Humanos ya que el Gobierno norteamericano se refirió a la "guerra sucia", mientras que Estela de Carlotto replicó que fue "terrorismo de Estado".

Como sea, la organización de las actividades del presidente norteamericano previeron que no esté en Buenos Aires cuando se realizarán marchas a cuarenta años del golpe militar. Por eso Obama, según está previsto, estará en el Parque de la Memoria -no en la ex ESMA- en la avenida Costanera detrás de Ciudad Universitaria, el 24 por la mañana, antes del mediodía y luego partirá a Bariloche donde se hospedará en el tradicional Llao-Llao que tendrá con exclusividad junto a la abultada comitiva, aunque no pasará allí la noche porque ya se irá del país.

Después del arribo, las actividades formales del visitante comenzarán el miércoles por la mañana, mientras que la esposa de Obama tendrá una agenda paralela en la cual la acompañará inclusive Juliana Awada, lo que representará un debut para la primera dama argentina en lo que se refiere a ser anfitriona en relaciones internacionales.

Así está planificado que el miércoles Mauricio Macri tendrá una reunión a solas con Obama, quien hará además una visita a la Catedral Metropolitana y también habrá reuniones bilaterales entre funcionarios de los dos países.

Por supuesto que Macri y Obama ofrecerán una conferencia conjunta tras la visita y de poder cumplir con todas las actividades que están planificadas, el presidente de los Estados Unidos rendirá un homenaje a José de San Martín en la plaza que lleva su nombre en cercanías de la Cancillería argentina, como se espera a la vez que participe de un encuentro con Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham), el miércoles, en el predio de La Rural, en el barrio porteño de Palermo.

Por la noche el Gobierno argentino ofrecerá la tradicional cena de gala para estas ocasiones, que en principio se organizará en el Centro Cultural del Bicentenario ( o Néstor Kirchner) predio del viejo palacio de Correos donde también estuvo el mes pasado el presidente de Francia, Françoise Hollande.

La ceremonia de recepción formal por su llegada a la Argentina será en la Casa de Gobierno donde tendrá igualmente la reunión con Macri, mientras que el jueves, después de la visita al Parque de la Memoria viajará al sur "para apreciar uno de los más maravillosos paisajes" según explicó la Casa Blanca.

Por su parte Michelle Obama, el mismo miércoles desplegará su propia agenda en la que está incluida un encuentro para hablar ante niñas y jóvenes mujeres, como también asistir a una visita a un Centro de Primera Infancia y visitar la Usina del Arte en el barrio porteño de Barracas. Allí también concurrirá el presidente norteamericano según los planes.

Martín Lousteau, embajador en Washignton aseguró ayer que "la visita de Obama es sumamente significativa porque una visita bilateral de Estado no existía desde el año 97 que vino (Bill) Clinton; hace casi 20 años que no tenemos una visita de este calibre. Significa que Argentina está otra vez revinculándose con el mundo y el mundo está deseoso de relacionarse con Argentina, básicamente porque el mundo está con incertidumbre y Argentina puede jugar un rol significativo, como siempre lo ha hecho" y que "el presidente (Macri) no quiere la relación de los 90. Basta de relaciones adolescentes de enamoramiento, de estar subyugados o estar enojados. Hay un campo fenomenal para las dos cosas, para atraer inversiones y para empezar a exportar más a Estados Unidos".

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