27 de julio 2018 - 22:50

Buenos Aires y CABA: salvaje paro azota regreso a clase

La gobernadora María Eugenia Vidal analiza pedir la conciliación obligatoria al Ministerio de Trabajo de la provincia para desactivar la embestida gremial.

María Eugenia Vidal, Soledad Acuña y Roberto Baradel.
María Eugenia Vidal, Soledad Acuña y Roberto Baradel.
Dos virulentos paros docentes múltiples castigarán a la debilitada educación pública desde el próximo lunes, en el retorno a clases tras las vacaciones de invierno, en CABA y en la Provincia de Buenos Aires, de la mano de una huelga de 72 horas del Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) y de 48 horas de los porteños UTE-CTERA y Ademys.

La embestida -que tiene su correlato en medidas de fuerza también de gremios nacionales- se monta en la disconformidad de los sindicatos con la política salarial de María Eugenia Vidal y de Horacio Rodríguez Larreta en medio de la tensión inflacionaria, pero además en el rechazo al acuerdo de Mauricio Macri con el FMI, que derivará en ajustes en remesas educativas.

En medio de la exigencia de un aumento del 30% con cláusula gatillo, el FUDB -integrado por Suteba (de Roberto Baradel), Feb, Sadop, Amet y Udocba- confirmó ayer una polémica huelga de tres días con movilización "por salarios congelados desde 2017". Fue tras el revés paritario del lunes, cuando rechazaron una oferta de aumento del 16,7% a julio (que, en rigor, incluye un 1,7% de material didáctico), con nueva convocatoria a fines de agosto.

La reacción oficial no se hizo esperar. "Es un paro político desproporcionado", disparó el ministro de Trabajo, Marcelo Villegas, y resaltó que "de 12 paros" desplegados por los docentes, "7 nada tienen que ver con la política educativa de la provincia".

"Estamos parados del lado de los docentes, de los bonaerenses y de los chicos, y no de los que han sido partícipes de la destrucción del sistema público de gestión estatal de la educación", sentenció. En la otra vereda, los gremios pidieron a Vidal que "sea responsable y garantice las condiciones dignas de enseñar y aprender".

Pese al paro, Villegas confirmó la decisión de depositar -entre ayer y hoy- otra suba a cuenta de paritarias, que delinea ya un aumento del 15% en lo que va del año. "Y además el lunes vamos a abrir los comedores escolares", dijo.

En sintonía, en tierra porteña, el mayoritario gremio UTE-CTERA disparará el lunes una huelga de 48 horas, en reclamo de una nueva convocatoria a Larreta. "La inflación en el primer semestre lleva acumulado un 16,4%, y nos dieron un 8% hasta agosto", dijo el secretario adjunto, Guillermo Parodi, con la mirada puesta en la ministra Soledad Acuña.

Asimismo, el minoritario Ademys confirmó un paro de 48 horas también desde el lunes.

Las salvajes protestas vuelven a tener como blanco directo a la escuela pública -profundizando la brecha con la privada- y a colocar a los alumnos como rehenes, en medio del deterioro en la calidad educativa confirmado por las pruebas desplegadas por el Gobierno. La encerrona incluso amenaza con profundizarse, a partir de la pulseada entre Nación y provincias por los ajustes post FMI que serán reflejados en el Presupuesto 2019. Un callejón sin salida a la vista que también deja a las autoridades con menor margen de acción, en medio de una discusión en la que aún no lograron tomar las riendas.

Pero el arco de acción sindical es más amplio: más allá de las embestidas en Bs. As. y CABA, que reúnen a una fuerte tajada de la matrícula escolar del país, también los gremios nacionales lanzaron medidas de protesta.

Por caso, ayer UDA confirmó que desplegará paros en las provincias donde hay aún conflictos abiertos (48 horas en Buenos Aires desde el lunes, y 24 horas en Misiones y Catamarca), y que el resto quedará en estado de alerta y movilización.

"Continuamos reclamando que se convoque la paritaria nacional para discutir salarios; su ausencia ha provocado grandes diferencias entre los sueldos de las distintas provincias, y además hoy todos se encuentran por debajo de la línea de pobreza", aseguró el secretario general de UDA, Sergio Romero.

En tanto, CTERA se declaró el miércoles en alerta y movilización, mientras que un congreso definirá las medidas a seguir.

Asimismo, SADOP también entró en instancia de alerta. "La inflación y los tarifazos se devoran los sueldos; esto no es una tormenta, es una crisis profunda", dijo su titular, María Lazzaro.

De la mano de un cronograma de vacaciones de invierno escalonado, el lunes la agenda marca la apertura de las aulas en CABA y en Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, Río Negro, Santa Cruz, Santiago del Estero y Tierra del Fuego.

Dejá tu comentario