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Buitres critican; Gobierno los cree nerviosos
También participó del encuentro Robert Shapiro, quizás la cara más visible de esta ATFA. Ambos son los representantes del grupo de lobbistas que los fondos buitre crearon contra Argentina. Incluye a los que demandaron al país y el juez Griesa les dio la razón, y a los que no se presentaron en ese reclamo y que suman unos u$s 6.000 millones, los llamados buitres de "segunda generación". La organización que representa activamente a los fondos buitrs alertó de los problemas que se le presentarían a la economía argentina si no se llega a un acuerdo y por lo tanto se cae en default e insistieron en que los holdouts tienen "interés en negociar".
Aunque esta semana, el ministro de Economía, Axel Kicillof, mantuvo un encuentro de casi 4 horas con el representante del juez Griesa, Daniel Pollack, para los fondos buitre hasta ahora no hubo ninguna negociación formal. A través de distintos medios han hecho saber que estarían dispuestos a aceptar un acuerdo que implique pagos en efectivo y títulos públicos.
La presencia en Buenos Aires de la ATFA y su rally de entrevistas para convencer sobre la "justicia" del reclamo fue interpretada en la Casa Rosada como una señal que los fondos buitre no se sienten muy seguros de que se pueda llegar a un acuerdo. Por esta razón, enfatizan tanto que si Argentina arregla "lloverán miles de inversiones". Por el contrario, si se cae en default el escenario sería "catastrófico".
Los argumentos que esgrimen los lobistas de ATFA o los representantes de los fondos buitre son los mismos que le habría manifestado el mediador Pollack a Kicillof durante el encuentro que mantuvieron por casi cuatro horas este lunes en Nueva York, según comentaron a Ámbito Financiero fuentes oficiales.
Pollack habría insistido en los perjuicios que significaría para la economía argentina que no se llegue a un acuerdo antes del 31 de julio y que, por lo tanto, nuevamente la Argentina caiga en default. Insistió también, por el contrario, en los innumerables beneficios que, por el contrario, se obtendrían si se llega a un acuerdo.
En tanto, y siempre según fuentes oficiales, trascendió que en la reunión con Pollack, el titular del Palacio de Hacienda no habría presentado ninguna propuesta limitándose a exponer los argumentos de la postura de la Argentina de manera similar a lo hecho tanto ante las Naciones Unidas como en la OEA.
"Es evidente que los fondos buitre están nerviosos porque vinieron a Buenos Aires en un viaje de apuro", comentan desde el Gobierno, confiados que en la batalla contra los buitres cuenta con el apoyo de la sociedad.
El eje de la postura argentina es la necesidad de reinstalar el "stay", mecanismo que le permitiría pagar a los bonistas performing que hoy no pueden hacerse del pago que ya fuera depositado hace más de 15 días. El argumento es que de llegarse a pagarles antes de 2015 activa la cláusula RUFO que permitiría el reclamo de los bonistas que ingresaron al canje. En este punto los fondos buitre insisten en contar con una propuesta para solicitarle a Griesa que dicte el stay.
Por el lado de las autoridades argentinas se replica que de realizarse una oferta se podría interpretar que es voluntaria disparando la cláusula RUFO. Los holdouts se muestran dispuestos a cobrar a partir del año que viene pero quieren antes de fin de mes concluir la negociación.
Tanto Shapiro como Soderberg se ocuparon de ser muy críticos con Kicillof. Desde cuestionar la capacidad del ministro para llevar adelante una negociación (no es abogado, se quejaron) hasta su soberbia (porque no cuenta con asesores).
Cabe señalar que en los últimos días el fondo NML se ocupó de hacer conocer su postura públicamente. En algunos medios locales se publicaron solicitadas clamando que "los acreedores de la Argentina están listos para negociar hoy. Los líderes de la Argentina deberían juntarse con sus acreedores en una negociación, y evitar un default catastrófico".


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