Buscan cerrar convenio de casas con Bonafini

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Si Mauricio Macri ya venía con la idea de terminar la relación con Madres de Plaza de Mayo en la construcción de viviendas sociales, el escándalo desatado en torno a Sergio Schoklender parece darle ahora el empujón final a la misión Sueños Compartidos en la Ciudad de Buenos Aires. La fundación, tiene tres importantes obras a su cargo en el distrito, pero además una sociedad con el Gobierno de la Ciudad, que funciona en el barrio porteño de Barracas para la fabricación de paneles que se utilizan en la construcción de las viviendas.

Los tres emprendimientos, no son por la misma vía. Está el complejo en desarrollo en el llamado barrio Los Piletones, que comenzó durante la gestión del exjefe de Gobierno Jorge Telerman, que se solventa con fondos porteños. Es decir, no tiene injerencia el Gobierno nacional y se tramita con la Corporación Sur de Buenos Aires que conduce el macrista Humberto Schiavonne. A ese emprendimiento el PRO ya le bajó el 20% y desde el organismo autárquico se aseguró a este diario que ya «está el 80% concluido», de algo más de 300 viviendas. A la vez, en 2009 el Gobierno porteño decidió terminar con la sociedad que mantenía, disolución que está en trámite y donde la administración macrista busca recuperar algo de la inversión inicial en maquinarias que en su momento fue de alrededor de $ 12 millones. Las otras obras, llamadas Castañares y Villa 15 (Elefante Blanco) se cursan vía el Instituto de la Vivienda (IVC) de la Capital Federal, que recibe los fondos que le gira el Gobierno nacional.

Certificación

Ayer, en ese sentido, María Eugenia Vidal, ministra de Desarrollo Social y candidata a vicejefa de Gobierno de Mauricio Macri, sostuvo ante las radios que «las únicas viviendas que financió el Gobierno nacional en la Ciudad fueron las que hizo la Fundación Madres. Los convenios están firmados por el Gobierno nacional, Fundación Madres y el de la Ciudad. Nosotros certificamos el avance de las obras, pero el control de los fondos corresponde a la Nación».

La funcionaria acotó además que «en la obra de Piletones el problema que hubo fue que nosotros habíamos pagado el 80% y estaba hecho el 30%. Quisimos rescindir el convenio, y el Gobierno nacional no quiso y la fundación se comprometió a terminarlo», dijo.

«A futuro no seguiríamos con este tipo de operatorias», afirmó Vidal dando cuenta de la decisión de, en un eventual segundo mandato de Macri al frente de la Ciudad, concluir con esos convenios que ha heredado su gestión.

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