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Buscando el equipo
Fernández Lobbe en pleno entrenamiento de Los Pumas, que volvieron ayer al trabajo luego de cuatro días de descanso.
Esa falta de éxitos de enorme trascendencia ha venido aquejando al seleccionado argentino de rugby en los últimos años. Después de superar la expectativa de todos menos de ellos mismos, Los Pumas que en 2007 volvieron del Mundial de Francia con una medalla de bronce colgando del cuello. Querían ser campeones del mundo y pensaban que podían serlo. Enfrente tuvieron a una Sudáfrica implacable que en la semifinal no les dio casi chances de alcanzar ese sueño. Con orgullo deportivo sin par, le volvieron a ganar a Francia (a quien habían derrotado en el debut) para terminar terceros.
Desde entonces, el seleccionado argentino no ha logrado explotar su potencial y al sumarse en 2012 al torneo más difícil del mundo, el esfuerzo es cada vez mayor y el terreno por acortar más grande. No obstante esto, año a año, se redoblan esfuerzos. El primer Rugby Championship trajo un empate contra Sudáfrica y un par de partidos que podrían haber sido triunfos sobre todo con Australia. El año pasado se le podría haber ganado a Australia en Perth en lo que no fue un buen torneo para Argentina.
Poco después cambió el entrenador y Daniel Hourcade ahora enfrenta su primer Championship. Como ya es costumbre, Los Pumas viajaron dos semanas a un centro de alto rendimiento en la costa de La Florida, en Estados Unidos. Con un plantel renovado, el trabajo que se hizo no fue sólo físico o técnico -este segundo elemento se trabajó más que en anteriores oportunidades. Como demostró el equipo de Messi y Mascherano, un buen clima de compañerismo ayuda cuando la capacidad deportiva está presente.
Ése es uno de los objetivos que se está buscando: conformar un grupo que busque el objetivo en conjunto y con un criterio de unidad. Eso no fue el caso en años anteriores y la construcción de un equipo no es algo que se pueda digitar. Lleva trabajo, consenso, esfuerzo y aceptación.
Los Pumas están en el proceso de encontrar ese equilibrio dentro y fuera de la cancha y a partir de entonces apuntar a la búsqueda de victorias. Ayer lunes, después de un breve descanso, regresaron al trabajo en el club Champagnat. Con la ausencia de Juan Martín Hernández (en Europa resolviendo unos trámites personales), ya el foco está en los compromisos contra Sudáfrica, Nueva Zelanda y Australia, los tres mejores del rugby nacional. Bajo la batuta del nuevo capitán Agustín Creevy, el esfuerzo, entonces, pasa por optimizar la puesta a punto y mejorar el sentido de grupo. Lo demostró el fútbol que con un grupo sólido, las chances de éxito crecen.


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