11 de marzo 2016 - 16:14

Cabrera con automotrices: alarma por "efecto" Brasil

• SE REUNIÓ CON PRESIDENTES DE LAS TERMINALES Y MOSTRÓ PREOCUPACIÓN POR AUMENTO DE IMPORTACIONES DESDE ESE PAÍS

Francisco Cabrera  y Enrique Alemañy
Francisco Cabrera y Enrique Alemañy
Los tiempos cambian. Aquellas reuniones que mantenían funcionarios como Débora Giorgi y Guillermo Moreno con las automotrices, en las que todo lo que se respiraba era desconfianza y tensión, parecen haber quedado atrás.

Ayer, el ministro de Producción, Francisco Cabrera, y su equipo recibieron a los presidentes de las terminales locales, agrupadas en ADEFA, en un clima que se asemejó más a una agradable sobremesa de un grupo de amigos que a un encuentro de trabajo.

Fue a agenda abierta y se repasaron diversos temas, pero hubo uno que concentró la atención: el "efecto" Brasil. El ministro se mostró preocupado por lo que está sucediendo allá y lo que pasa acá. En la primera de las inquietudes, la crisis política y económica en ese país es muy poco lo que la gestión macrista puede hacer. Sólo observar y esperar que Dilma Rousseff corra su suerte. En el segundo casos es distinto. La situación del principal socio comercial está repercutiendo en el mercado local.

Cabrera fue concreto y habló con un nivel de detalle que dejó claro que sigue el tema de cerca. En una breve exposición, explicó que en lo que va del año, las importaciones de autos desde ese país crecieron un 200%. Un dato que los propios empresarios desconocían. Con contrapartida, señaló, las exportaciones argentinas hacia ese destino están cayendo.

"Así no podemos seguir", se escuchó. Habló de que la prioridad del Gobierno es mantener o subir el nivel de actividad y sostener el empleo. Algunos de los presentes se habrá sentido identificado ya que una de esas empresas tiene un fuerte plan de ajuste de personal para las próximas semanas.

Uno de los representantes de las terminales defendió al sector. "Lo que sucedió fue que en los últimos meses del Gobierno anterior estaban todas las importaciones trabadas y, a partir de diciembre, cuando ustedes asumieron, se liberaron los ingresos y se nacionalizó todo junto. Es un problema coyuntural", dijo.

Cabrera tomó nota, pero se mantuvo firme. Tanto es así que no accedió al pedido de las empresas de modificar el sistema de "flex" con Brasil (el mecanismo de compensación de importaciones y exportaciones). Éste establece que por cada dólar que se exporta, se puede importar por u$s 1,5. ADEFA pidió que se dispusiera una nueva relación: por cada dólar que salga, que ingrese u$s 1,8. El ministro meneó la cabeza y dio a entender que no estaba de acuerdo. "Si me acercan una propuesta que me garantice que no se va a afectar el empleo argentino, lo evaluaremos. Mientras tanto, seguimos así", remató.

Otros temas estuvieron en la mesa, pero como meros enunciados: la futura ley de autopartes, la negociación con Colombia y un espacio para que los funcionarios se explayaran sobre las medidas favorables para el sector que dispusieron en estos tres meses del Gobierno.

Cabrera estuvo acompañado por el secretario de Industria, Martín Etchegoyen, y el jefe de Gabinete de la cartera, Ignacio Pérez Riba. Del lado empresario estuvo el titular de ADEFA y de Ford, Enrique Alemañy: de Fiat Cristiano Rattazzi, de Toyota, Daniel Herrero; de General Motors, Carlos Zarlenga; de Peugeot-Citroën, Luis Ureta Sáenz Peña; Renault, Luis Pelaez Gamboa y representantes de Volkswagen, Honda, Scania e Iveco.