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Cada vez más cerca de ganarles
Lo de Japón no fue contra el defensor del título, ya que ese partido les tocó a Los Pumas. Pero fue contra el entonces tercer mejor equipo del mundo, contra el treceavo en el momento de comenzar el partido. Con el try sobre el final del poco japonés Karne Hesketh por 34 a 32, el orden natural se revirtió y salvo los sudafricanos, todos en el universo ovalado celebraron. La eterna historia de David y Goliat hace que el corazón se estremezca. Pocos pudimos contener la emoción de ver a tantos japoneses en las tribunas llorando.
El día siguiente, en el imponente, magnífico Wembley parecía que podía llegar a volver a suceder lo inesperado. Los Pumas están cada vez más cerca de ganarles a los All Blacks. Es algo que va a suceder, de eso estemos seguros. Quizás el día que empiece el recambio negro y ya no estén figuras del nivel de Richie McCaw, el mejor de todos los tiempos en mi consideración, Dan Carter y Conrad Smith, y Los Pumas tengan un mayor rodaje como equipo a partir del Súper Rugby podrán dar vuelta una historia que viene sin triunfos desde que se enfrentaron por primera vez en 1976.
Lo de Wembley fue impresionante. He tenido la enorme fortuna de estar en muchos de los principales eventos del rugby mundial de los últimos 25 años y éste está sin dudas en el podio. La forma en que el equipo fue recibido por más de quince mil hinchas emocionó a Los Pumas y hasta fue mencionado por los All Blacks.
Claro que el apoyo del público no alcanzó y estos Pumas que se animan a jugarle a cualquiera se quedaron sin nafta sobre el final. Claro, enfrente está el mejor equipo del mundo. Sólo ellos mismos pueden perder la chance de ser el primer equipo en ganar dos mundiales seguidos. Están un escalón encima del resto. Y lo digo porque por la forma que jugaron Los Pumas en Wembley le podrían haber ganado a cualquier otro equipo, salvo a Nueva Zelanda.
Fue 26 a 16; podría haber sido una diferencia mayor y también menor. Hubo justicia en el resultado final, ya que Nueva Zelanda tuvo un banco de suplentes de lujo, que marcó la diferencia instantáneamente cuando empezó a mover los suplentes. Además, Daniel Hourcade tuvo la mala fortuna de usar su cambio en la tercera línea poco antes de que se lesionara el octavo Leonardo Senatore.
Por como se dio el partido, Los Pumas encaran los próximos tres encuentros con suma confianza. Ahora es un tema mental de mantenerse ahí arriba, donde estaban contra los All Blacks.
Con este partido, el triunfazo de Japón, los estadios llenos en cada uno de los ocho partidos ya jugados, el pronóstico de que sería el mejor de los mundiales se está cumpliendo.


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