27 de abril 2017 - 00:00

Cae tras cuatro subas

Cae tras cuatro subas
Lo que no se dio el martes se dio el miércoles. Esto es una baja del Merval, que ayer retrocedió 0,8% al estacionarse en 20.027,67 puntos, el mínimo en una jornada en que la cartera teórica alcanzó a trepar 0,12% poco antes del mediodía. Si bien lo peor de la rueda les tocó a las acciones argentinas puras (M.Ar) que retrocedieron 0,83%, el malhumor se concentró en los papeles más líquidos según evidencia el 0,35% que perdió el General de Bolsa y que mientras se anotaron 16 mermas frente a 11 subas entre las líderes fueran 26 frente a 27 (y 7 sin cambio) en el panel general. Estrellas del día, AEN (+9,41%), San Miguel (+3,52%) y Rosenbusch (+3,05%) con Domec (-14.4%) Comercial del Plata (-3,26%) y el Grupo Supervielle (-2,78%) las estrelladas. El volumen $386,9 millones, 8% menor que el del martes y en línea con el promedio diario del año. Para graficar el uso de los blockchain en el sistema bursátil, ayer los comparábamos con las acciones endosables no registrables, que desaparecieron con el surgimiento de los custodios y sistemas operativos centrales en los 70 (posibles gracias a la adopción de las computadoras; en su momento esto evitó los abusos de los intermediarios que custodiaban los títulos físicos, y muchas veces los vendían o alquilaban sin la anuencia de los titulares). El problema que apareja la nueva tecnología para las actuales estructuras del mercado de capitales es entonces que esto nos retrotrae a un tiempo en que no existía un mercado centralizado, ni para la realización de las operaciones ni para la custodia de los títulos. Mencionamos el lunes los desarrollos de blockchains por algunos participantes del mercado bursátil que ya están operativos o en un estado avanzado de estarlo. Hasta ahora estos pergeños se vienen haciendo bajo la forma de redes cerradas, lo que permite en principio seguir manteniendo el monopolio en la actividad específica y capturar los ahorros de costos, que distintas estimaciones ubican en torno al 30% frente a los sistemas tradicionales de negociación y custodia. El problema es que con los blockchains se puede montar una red abierta sobre una cerrada, de la misma manera que desde la primer mitad del siglo XIX hasta 1921 -cuando los operadores se organizaron en el Amercian Stock Exchange- existía el "curb market" en las calles aledañas al NYSE, sin incrementar significativamente los costos ni perder seguridad. Lo que es más, esto agregaría una capa de transparencia y eficiencia a la operatoria, cuando se tratase de una red abierta (el mejor ejemplo es Bitcoin). Seguimos mañana.

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