23 de octubre 2009 - 00:00

Caída del dólar no aplaca la manía por bonos del Tesoro

A pesar de su gigantesco incremento en la emisión de bonos, el Departamento del Tesoro dirigido por Timothy Geithner no enfrentó mayores dificultades para encontrar compradores para esos papeles.
A pesar de su gigantesco incremento en la emisión de bonos, el Departamento del Tesoro dirigido por Timothy Geithner no enfrentó mayores dificultades para encontrar compradores para esos papeles.
Washington - Los inversores no consiguen obtener suficientes bonos del Tesoro norteamericano, aun cuando el déficit presupuestario de Estados Unidos supera el billón de dólares. Así, al tiempo que el Gobierno vende un volumen récord de deuda, el dólar declina a su nivel más débil desde agosto de 2008.

Los compradores extranjeros aumentaron sus tenencias por cuarto mes consecutivo en agosto, a un máximo histórico de u$s 3,45 billones, según información del Departamento del Tesoro. La demanda por estos títulos está siendo alentada por un aumento en la tasa de ahorro y la preocupación de que la recuperación económica podría flaquear. Este año, los fondos de renta fija atrajeron 18 veces más dinero que los de acciones, según información compilada por Morningstar y Bloomberg.

Los inversores en bonos no tienen razones para abandonar estos papeles en momentos en que la Fed probablemente mantenga las tasas de interés sin cambios hasta por lo menos el segundo semestre de 2010. La caída del 15% en el índice del dólar elaborado por Intercontinental Exchange desde su máximo de este año el 4 de marzo significa que los inversores internacionales pueden comprar deuda estadounidense más barata sin preocuparse por la posibilidad de que especulaciones sobre las tasas de interés aumenten la volatilidad y erosionen los rendimientos.

«El mismo rendimiento es más atractivo para los extranjeros debido a la debilidad del billete verde», sostuvo Todd White, analista de RiverSource Investments, firma que administra bonos por u$s 90.000 millones.

En agosto, los inversores internacionales mantuvieron en cartera u$s 3,45 billones de bonos del Tesoro, frente a los u$s 3,08 billones en diciembre. China, el mayor tenedor extranjero de deuda del Gobierno estadounidense, con u$s 797.100 millones, cambió las compras de Letras a pagarés y bonos, comprando u$s 15.300 millones de los llamados títulos con cupón, según mostró información gubernamental en agosto. Poseían u$s 727.400 millones en diciembre.

Récords

«Estados Unidos sigue ofreciendo uno de los mercados más grandes y más líquidos disponibles para inversión», consideró Wan-Chong Kung, quien cogestiona u$s 89.000 millones como gerente de cartera en FAF Advisors, una filial de US Bancorp.

Desde fuera de Estados Unidos, los inversores compraron el 44% de los u$s 1,6 billón en Letras y bonos vendidos por el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, este año, frente al 27% de los u$s 631.000 millones emitidos al mismo mes de 2008, de acuerdo con lo indicado por los datos gubernamentales. Barclays, uno de los 18 operadores primarios que negocian con la Fed, pronostica que la emisión va a trepar a un nivel récord de u$s 2,1 billones este año, y u$s 2,5 billones en 2010.

La creciente demanda en las subastas del Tesoro contribuyó a hacer bajar el rendimiento del bono referencial de 10 años de los máximos de este año del 4% el 11 de junio a 3,41% el 16 de octubre. Los oferentes indirectos, una clase de inversores que incluye a los bancos centrales, compraron el 47,4% de las Letras a 10 años por u$s 20.000 millones vendidas el 7 de octubre, frente a un promedio del 32,7% en las últimas 10 ventas.

Las compras subieron aun después que el índice líder de bonos del Tesoro estadounidense que construye Merrill Lynch cayó el 4,46% entre diciembre y fines de junio, el peor primer semestre desde que se llevan registros. El índice lleva ganado un 1,46% desde mediados de año.

Debilidad

El debilitamiento del dólar es «una noticia terrible para prácticamente todo el resto de las economías del mundo con excepción de Estados unidos y China», dijo el profesor de Harvard Niall Ferguson. China, que controla la trayectoria del yuan, va a «intervenir para asegurarse de que el dólar no se debilite en relación con su moneda», agregó Ferguson, autor de «The Ascent of Money: A Financial History of the World».

Los analistas esperan que el dólar termine el año en u$s 1,50 por euro. Contra el yen, se proyecta que la moneda norteamericana terminará el año en 90 unidades.

Agencia Bloomberg

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