"Nosotros no descartamos la ocurrencia de un cuarto pulso, pero siempre con un nivel de energía menor", dijo ayer Rodrigo Álvarez, director del Sernageomin. "El último pulso tuvo una columna con un máximo de cuatro kilómetros mientras que la del primer día llegó a una columna de 17 kilómetros. Esa situación no se va a repetir", agregó.
Álvarez dijo que el volcán mantiene actividad sísmica y que seguirá en alerta roja hasta nuevo aviso. De todas formas, ayer una gran parte de los evacuados pudo retornar a sus hogares ubicados en la zona de exclusión para remover cenizas. Las consecuencias de la tercera erupción, el jueves, fueron limitadas: la ligera lluvia caída el viernes ayudó y no formó las temidas masas de lodo en el curso del río que está en la pendiente del volcán.
| Agencias DPA y EFE |


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