20 de noviembre 2009 - 00:00

Camaño & Co se suben al bloque de los peronistas disidentes. ¿Jefa?

Los diputados del PJ disidente volvieron a reunirse ayer, esta vez en el Salón Arturo Illia del Senado que les gestionó Carlos Reutemann. Allí, el salteño Marcelo López Arias leyó una nota firmada por Graciela Camaño y dos legisladores chubutenses alineados con Mario Das Neves, expresando su voluntad de formar un interbloque con el Peronismo Federal.

Camaño, titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, confirmó que abandonaría la bancada del Gobierno, el mismo día en que votó a favor del proyecto kirchnerista de reforma política. Respaldada por Eduardo Duhalde, la esposa de Luis Barrionuevo es candidata a dirigir el bloque de 40 diputados del peronismo disidente que responden a Reutemann, Jorge Busti y José Manuel de la Sota. Pero «la Negra» compite por ese cargo con Felipe Solá, quien no sólo aspira a conducir la bancada y a ser presidente de la Nación, sino también a convertirse en el titular de la Cámara de Diputados en reemplazo de Eduardo Fellner, un cargo que lo ubicaría tercero en la línea sucesoria del poder, detrás de Cobos y de José Pampuro.

Ánimos calmados

En la reunión de ayer en el Senado, Solá y la salteña Beatriz Daher calmaron los ánimos de sus compañeros de banca por el voto de los diputados cordobeses Beatriz Halak y Arturo Heredia en favor del proyecto oficialista de reforma política: «No tienen por qué preocuparse, tenían una fuerte presión del gobernador Juan Schiaretti; además, no seguirán en sus bancas después del 10 de diciembre».

Este sector del peronismo díscolo ya inició contactos con el resto del arco opositor para coordinar con la UCR, la Coalición Cívica y los socialistas la embestida contra el oficialismo por el reparto de comisiones. La batalla central será durante la sesión preparatoria del próximo 3 de diciembre, cuando el antikirchnerismo reclamará la presidencia de al menos el 60 por ciento de las comisiones de la Cámara de Diputados.

Además, los diputados y senadores que integran el Peronismo Federal anunciaron que revisarán las leyes aprobadas por el oficialismo tras la derrota electoral del 28 de junio y se comprometieron a «devolver a las provincias la capacidad de decisión y los recursos que les permitan manejarse con autonomía». También afirmaron que impulsarán cambios en el INDEC y en el Consejo de la Magistratura.

Además, los referentes del justicialismo disidente presentaron una agenda legislativa conjunta que buscarán llevar a cabo en ambas cámaras, y se mostraron confiados en conseguir a futuro «un gran bloque».

«Vamos a tener una posición absolutamente coherente y estamos abiertos al diálogo con algunos compañeros con quienes buscamos trabajar de manera armonizada para tratar de ser un gran bloque», afirmó el senador puntano Adolfo Rodríguez Saá.

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