13 de marzo 2012 - 00:00

Cambios en encajes no impactan en tasas

Pese a las quejas de los bancos por los cambios en la forma en que deberán integrar los encajes, desde el BCRA salieron ayer a defender la medida. Altas fuentes de la autoridad monetaria indicaron que al obligar que la totalidad de los fondos inmovilizados se depositen en la cuenta corriente de la institución tendrán más margen para redireccionar el crédito a través del esquema de encajes diferenciados. Esto significa que aquellos bancos que le presten más a las pymes y a la producción tendrán ventajas regulatorias sobre el resto.

El cambio del esquema está incluido en la nueva redacción del artículo 28 de la Carta Orgánica, cuyo texto ya fue aprobado por la comisión de Finanzas y esta semana tratará la Cámara de Diputados. Allí se elimina la posibilidad de integrar los encajes en efectivo en las propias entidades, por lo que la totalidad debe ser depositada en una cuenta corriente del BCRA. Según cálculos preliminares de las asociaciones bancarias, la suma en cuestión ronda los $ 20.000 millones, tal como ayer informó este diario.

Para los bancos, la modificación generará una fuerte suba de tasas y caída del financiamiento, ya que sufrirán una gran absorción de pesos. Además, ese dinero que toma el Central no puede ser remunerado, ya que lo impide la propia Carta Orgánica. La intención de la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont es disponer de esos fondos y tener mayor cintura para aplicar el esquema de encajes diferenciados.

Estas medidas, además, le quitarán inevitablemente rentabilidad a la actividad de las entidades a lo largo de 2012. La cuenta más sencilla es que si esos $ 20.000 millones eran absorbidos con emisión de Lebac y Nobac, representaba un ingreso para las entidades superior a los $ 2.600 millones (estimando una tasa más que conservadora del 13% anual). Pero como deberán ser depositados en el BCRA en concepto de encaje, para el Central resulta una absorción gratis, pero representa una menor fuente de ingresos para el sistema.

Los bancos ya vienen golpeados desde fines de enero, luego de que el BCRA decidiera incrementar el colchón de liquidez que deben mantener en relación con el capital, lo que en la práctica les impide distribuir dividendos. Y se estima que no podrán hacerlo al menos durante los próximos dos años.

En las entidades confían en que el traspaso de los fondos inmovilizados que hoy están en las sucursales a la cuenta del BCRA se haga en forma gradual a lo largo de 2012.