Cameron y oposición crean órgano contra latrocinios de prensa

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Londres - El Gobierno británico y el opositor Partido Laborista acordaron ayer un nuevo marco regulatorio para la prensa escrita, tras dos años de debates por el escándalo de las escuchas ilegales y el tráfico de influencias. La iniciativa, que prevé multas millonarias, generó un primer rechazo de los principales grupos de la prensa del Reino Unido.

En una comparecencia de urgencia en el Parlamento tras horas de negociaciones con laboristas y liberaldemócratas, David Cameron anunció un pacto para crear, mediante un decreto a ser firmado la reina Isabel II, un organismo de autorregulación de la prensa, con capacidad para exigir correcciones e imponer cuantiosas multas.

"El sistema garantizará las disculpas, multas de hasta un millón de libras (1,16 millón de euros), un organismo autorregulador con supervisores y financiación independientes, un robusto código ético, un servicio de arbitraje gratuito para las víctimas y un mecanismo rápido de gestión de quejas", enumeró el líder conservador.

Cameron subrayó que este nuevo sistema, inédito en este país -donde sólo están regulados los medios audiovisuales-, se pondrá en marcha "sin necesidad de una ley", lo que garantiza la libertad de expresión, dijo.

Grupos de medios como Associated Newspapers (el sensacionalista Daily Mail, Metro y otros), Telegraph Media Group (Daily Telegraph, el diario serio de más ventas, conservador), Northern and Shell (Daily Express y el sensacionalista Daily Star y News Internacional (el sensacionalista The Sun y el conservador The Times) emitieron un comunicado alertando por "varios puntos profundamente conflictivos que todavía no han sido resueltos por la industria". En los últimos días, representantes del sector advirtieron que podrían boicotear un control que consideraran excesivo.

La necesidad o no de que el acuerdo tuviera salida parlamentaria, con fuerza de ley, hasta ayer había enfrentado a los tres principales partidos, el oficialista Conservador, su aliado Liberal-Demócrata y los laboristas, lo que había llevado a Cameron a declarar la semana pasada la ruptura de las negociaciones.

Tal como propugnaba Cameron, el organismo consensuado no será aprobado por la Cámara de los Comunes, aunque el Parlamento sí establecerá "incentivos" que animen a los periódicos a adherirse al organismo autorregulador de afiliación voluntaria, de manera que los que no lo hagan estarán sometidos a penalizaciones más graves en caso de judicialización.

Otra enmienda determinará que el contenido del nuevo estatuto sólo podrá ser modificado con la aprobación de una mayoría de dos tercios de cada cámara del Parlamento británico (Comunes y Lores).

El pacto alcanzado ayer responde a las recomendaciones hechas el pasado noviembre por la llamada comisión Leveson, instituida por el Ejecutivo para investigar el escándalo de las escuchas.

El caso que causó estupor entre los británicos provocó el cierre en julio de 2011 del periódico News of the World, del imperio de Rupert Murdoch (News International), tras la detención de decenas de sus periodistas por pinchar teléfonos de famosos y víctimas de casos policiales. En connivencia con policías, el periódico llegó a obstaculizar investigaciones judiciales por crímenes.

El asunto alcanzó ribetes políticos porque Cameron había nutrido su campaña electoral y su estrategia de comunicación con algunos de los periodistas responsables de las pinchaduras.

Ed Miliband, líder laborista, defendió el acuerdo: "Creo sinceramente que defiende la libertad de prensa; también cumple con las condiciones propuestas por las víctimas de las pinchaduras telefónicas".


Agencias Reuters y EFE,

y Ámbito Financiero

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