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Camionero metió cizaña en gremio de mecánicos
Moyano tuvo su primer acto por el Día de la Lealtad en el SMATA, junto al todavía secretario general, Mario Manrique, lo que azuzó una disputa interna. Luego fue a la CGT, donde criticó al Gobierno.
Moyano trasladó por la mañana a dirigentes de su confianza, como Alejandro Amor y Aníbal Torretta, del gremio de municipales porteños (Sutecba), y a su hijo Facundo, de los empleados de peajes (SUTRA), a la sede del SMATA, en Belgrano al 600. El acto fue organizado por la filial porteña de las 62 Organizaciones, que preside Amor, y fue presentada una convocatoria militante previa a las elecciones de este domingo.
Sin embargo, el encuentro terminó por blanquear la disputa que mantienen Manrique y Pignanelli, que asumirá en diciembre al frente de los mecánicos. Pignanelli eligió no estar presente y alegó un problema de salud, aunque en el gremio dijeron que no quería avalar con su asistencia el alineamiento automático que le impuso Manrique al sindicato respecto de la conducción de Moyano en la CGT.
Acuerdo
Como informó este diario semanas atrás, el SMATA llegó a un acuerdo para adelantar a fin de año el recambio de autoridades, previsto para mediados de 2012. El entendimiento prevé un enroque: Pignanelli quedará al frente y será secundado por Manrique. Sin embargo, en las semanas previas al arribo de ese convenio, Moyano intentó imponer la continuidad de Manrique.
Es que a diferencia del actual secretario general, Pignanelli no está alineado con Moyano y desde que se lanzó su postulación mantuvo reuniones con referentes sindicales que se oponen a la conducción del camionero. Por caso, mantuvo encuentros con los denominados «gordos», como Oscar Lescano (Luz y Fuerza) y Carlos West Ocampo (Sanidad), así como con Gerónimo Venegas (rurales) y hasta Luis Barrionuevo, el máximo opositor a Moyano y líder de la CGT Azul y Blanca.
En público, Pignanelli declaró en más de una ocasión que pretende impulsar la unidad de la CGT, lo que en la interna de la central obrera fue interpretado como un mensaje de que no apoyará a Moyano para un nuevo mandato una vez que concluya el actual período, a mediados del año próximo.
M.M.

