2 de noviembre 2015 - 00:00

Campeones

El festejo de los jugadores de Boca con la Copa en las manos del capitán “Cata” Díaz, debajo el héroe inesperado, Luciano Monzón que con su cabezazo le dio el título.
El festejo de los jugadores de Boca con la Copa en las manos del capitán “Cata” Díaz, debajo el héroe inesperado, Luciano Monzón que con su cabezazo le dio el título.
 Boca sufrió hasta la penúltima fecha para poder coronar un título que tenía a su disposición desde hace un par de fechas, pero entre los nervios y algunas flojas actuaciones se había demorado.

Un título que se empezó a pergeñar a partir del regreso de Carlos Tevez, que "se puso el equipo al hombro" y a partir de su liderazgo el equipo entendió que podía lograr el campeonato y que hasta puede ganar como yapa la Copa Argentina el miércoles, si derrota a Rosario Central el miércoles en Córdoba.

Boca fue un justo campeón, porque a lo largo de estas 29 fechas fue el mejor equipo, a pesar del bajón de los últimos partidos que había puesto el campeonato en dudas.

Ayer ante Tigre ganó con lo justo, pero con justicia ante un equipo que le planteó un jeroglifico defensivo, que le achicó espacios en su campo y trató de contraatacarlo por los costados.

Tuvo ,la tranquilidad de no desordenarse cuando no encontraba los espacios y manejar los tiempos con Nico Lodeiro y el propio Tevez, esperando la oportunidad propicia.

A un equipo tan trabajado tácticamente, Boca le ganó con su propia medicina, un pelota parada. En este caso un tiro de esquina que Lodeiro mandó al primer poste y que Luciano Fabián Monzón se anticipó a la marca de Galmarini y con un cabezazo la mandó a la red.

Con el gol el partido cambió, porque Tigre tuvo que salir a buscar el empate (aunque lo hizo tibiamente) y le dejó espacios para el contraataque de Boca.

Hubo un tiro libre de Lodeiro que rebotó en un poste y un par de situaciones para ampliar el marcador y ganar en tranquilidad. Una tranquilidad que fue en aumento al saber que Rosario Central perdía y hasta con el empate era campeón.

Este Boca no fue un gran campeón, de esos que pasarán a la historia, pero será el Boca de Tevez, de un jugador que dejó el "primer mundo futbolístico" cuando estaba en la cumbre y volvió por amor a los colores y para salir campeón. Casi un cuento de hadas, que como todos tenía que coronarse con un "Y fueron felices" y así fue. Boca logró un anhelado campeonato que no obtenía desde hace cuatro años, cuando el presidente era Ameal y la figura era Riquelme. Ahora con Angelici y Tevez se volvió a festejar un título, algo muy anhelado por los hinchas de Boca.

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