Medios canadienses dedicados a difundir material erótico y pornográfico manifestaron su enojo ante el Gobierno por no transmitir suficiente producción local. La prensa canadiense estudió la programación del popular canal Maleflixxx durante todo un día y concluyó en que sólo un título era de cosecha propia. Sumado a esto, fue transmitido a las 15, muy lejos del mejor horario. Se generó así un revuelo, para exigirle al Gobierno el cumplimiento del 35% de contenidos propios, lo que se traduce en 8 horas y media por día. Asi es que, ahora, los productores del porno canadiense tienen varias horas más que llenar.
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