Según pudo establecer este diario, la aceptación habría superado holgadamente el 55%: todos los grandes fondos que habían comprometido su participación con Barclays, «lead manager» de la transacción, y la consultora Arcadia, finalmente entraron en el canje. En total serían u$s 10.000 millones mínimo, considerando la adhesión de otros fondos sobre u$s 18.200 millones en bonos en default.
Además, otros fondos que se venían mostrando reacios como Graylocke también entraron en el canje. Hubo un encuentro clave el martes a última hora entre su titular, Hans Humes, y Boudou en el aeropuerto neyorquino JFK, al regreso del funcionario de Boston. Allí se terminó de sellar la participación de este inversor que durante muchos años se mostró reacio a las propuestas argentinas y no había ingresado en el canje de 2005 (sí lo había hecho en la reestructuración de Mendoza).
En cuanto a los denominados fondos buitre, la situación no es homogénea: Dart y Aurelius no entrarán en el canje y continuarán litigando. En cambio, Elliot dejaría fuera de la transacción aquellos bonos que tienen orden de embargo por parte del juez Thomas Griesa por el triple del monto original. Pero con el resto terminaría ingresando en el canje. Este grupo litigante posee alrededor de u$s 2.500 millones en bonos que por ahora se mantienen en disputa legal.
El fin de semana, distintos analistas consultados consideraban «muy complicada» la emisión de un nuevo bono por u$s 1.000 millones ante la nueva caída de los mercados. Las fuertes bajas de las Bolsas el viernes impactaron en el riesgo-país y resultaría virtualmente imposible para Economía acceder a financiamiento a tasas de un dígito en dólares. La decisión final se tomará entre hoy y mañana. En caso de que los mercados sigan volátiles, la colocación del título quedaría para más adelante.
El grado de aceptación de esta operación se conocerá el viernes, según dispuso la Secretaría de Finanzas en el nuevo cronograma fijado. Originalmente estaba previsto que ese número se divulgara hoy, pero al postergarse 48 horas el cierre de la denominada «fase temprana», lo cual recién se produjo el viernes a última hora, se modificaron los tiempos.
Boudou y el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, esperarán los resultados desde Italia. Desde hoy estarán en Roma en la segunda ronda de reuniones con representantes de bonistas italianos. Hace dos semanas ya habían estado en la capital italiana, donde se entrevistaron, entre otros, con Incola Stock, de la Task Force Argentina.
Este consultor divulgó un informe sobre el canje en el que sostiene que la oferta es peor que la de 2005, pero con un lenguaje mucho menos agresivo. Y al final deja en «libertad de acción» a los bonistas para que se decidan. Según sus números, existen alrededor de 180.000 ahorristas y jubilados, que poseen un monto de u$s 4.200 millones.
El nivel de aceptación que consiga el Palacio de Hacienda en Italia será fundamental para alcanzar el umbral del 75% de aceptación. Boudou, de todas formas, continúa sosteniendo que el 60% es un excelente resultado.
Éste es el cronograma en relación con el canje que quedó vigente para las próximas semanas:

