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Canje: por la crisis crecería la aceptación
• Se lo dijo ayer Boudou a Cristina: «Ofrecemos una solución en medio del derrumbe»
Amado Boudou
Como es su costumbre cada vez que vuelve de un viaje, el funcionario la fue a ver a la presidente Cristina de Kirchner a la Quinta de Olivos. Le brindó los pormenores de las reuniones que mantuvo con bonistas y fondos de inversión y no perdió su optimismo en medio del temblor de los mercados: «En medio de la crisis, nosotros le ofrecemos una solución a los inversores. Creo que lo que está pasando terminará incrementando el grado de aceptación de la oferta», le dijo.
Desde la costa oeste de los Estados Unidos, también el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, confirmaba que los inversores «no dejaron de concurrir a las reuniones por la crisis». El subsecretario de Finanzas, Adrián Cosentino, se encontraba al mismo tiempo en Suiza con encuentros paralelos.
El equipo económico en pleno, incluyendo a Boudou, volverá a encontrarse el lunes en Nueva York y luego viajarán a Boston. Será la recta final antes de que cierre el canje para el segmento mayorista, ya que el último día para ingresar en la operación es el 12 (miércoles próximo). Sin embargo, el prospecto prevé la posibilidad de aplazar esa fecha, algo que por lo menos a esta altura no se puede descartar. Es posible que se dé algunos días más, sobre todo porque algunos fondos podrían tener demoras para ingresar. Pero esto se definirá a último momento.
Una de las grandes incógnitas en relación con la operación sigue siendo la respuesta de los bonistas italianos.
Por lo pronto, la Task Force Argentina, una agrupación que representa a tenedores italianos de u$s 4.400 millones en bonos argentinos impagos, aseguró ayer que pospuso hasta la semana próxima su respuesta a la oferta.
Nicola Stock, que el último lunes se reunió con Boudou en Roma, está al frente de esta organización. Si bien fue uno de los asesores que mantuvo una posición más beligerante con la oferta de 2005, ahora se muestra mucho más cauto. «Los que no entraron en la anterior oportunidad se dan cuenta de que no consiguieron nada y que ahora la Argentina propone una salida, incluso en medio de esta gran crisis», argumentan en el equipo económico.
Pero las lecturas no son tan lineales. El escollo principal que enfrenta la Argentina es que el precio del canje cayó significativamente en los últimos días. De un valor de u$s 51, cuando se anunció la operación, cayó hasta u$s 46, ante las fuertes bajas del Discount en dólares y de los cupones PBI. De la misma manera, también cayeron hasta u$s 43 los bonos en default que deben presentarse al canje, cuando habían llegado a u$s 49 hace menos de tres semanas.
Aunque el canje continúa en marcha, distinta es la situación del nuevo bono en dólares para captar u$s 1.000 millones. Considerando el derrumbe de los mercados, resulta casi absurdo plantear esta colocación, al menos mientras dure este clima.

