• Sindicato de Comercio será la excepción: firmará aumento del 35%. • Inminente suba de Mínimo no Imponible
Hugo Moyano
El Gobierno buscará esta semana acelerar la culminación de las negociaciones paritarias 2010, luego de que los Moyano anunciaron que aceptan un aumento del 20 por ciento para el gremio de camioneros. El porcentaje, en sintonía con lo que se aplicará para los trabajadores de la administración pública nacional, vuelve al nivel de incrementos que desde el primer trimestre tenían en mente los conductores de la política laboral y reubica la discusión de las paritarias dentro de los marcos considerados por los Kirchner como normales. La intención ahora es que los principales gremios que aún deben negociar y definir los ajustes para este año, no se alejen del 20 por ciento y abandonen el criterio de exigir aumentos por encima del 30 por ciento.
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Habrá una sola excepción: esta semana sellarían una suba del 34 por ciento los trabajadores del comercio de Armando Cavalieri, el principal gremio del país en cuanto al número de afiliados directos (más de 400.000), gran parte de los cuales son empleados de los súper e hipermercados y grandes tiendas de electrodomésticos.
El encargado de blanquear el reclamo de un aumento del 20 por ciento para el Sindicato de Choferes de Camiones fue Pablo Moyano, secretario adjunto del gremio que maneja su padre, y el principal vocero de la familia cuando se trata de cuestiones vinculadas a los camioneros.
Moyano hijo hizo además el anuncio mostrando un dejo de racionalidad, destinado más al resto de los sindicalistas que a sus afiliados, al estimar que un porcentaje mayor «impactaría muy fuerte en municipios o empresas que después no lo pueden pagar». «Un número de estos que se están discutiendo hoy (como el 35,2 por ciento para el gremio de la alimentación, que desató la furia colectiva gremial para reclamar incrementos de más del 30 por ciento, y del 39 por ciento para los gastronómicos) en un básico de camioneros, impactaría muy fuerte en alguna empresa que después no lo puede pagar», sostuvo el hijo del camionero líder de la CGT. «Lo importante es que no se estanca el salario, un poco más un poco menos, cada uno sabe cómo ha crecido su actividad», completó mostrando más racionalidad verbal.
Mayor incremento
Hugo Moyano busca que, hacia delante, el resto de los sindicalistas acompañe su reclamo de incrementos del 20 por ciento, y abandone porcentajes mayores, asegurando que es cuestión de días que el Gobierno anuncie la mejora en el mínimo no imponible de ganancias para los trabajadores en relación de dependencia, lo que provocaría una suba en el salario de bolsillo de hasta 10 puntos porcentuales para afiliados a gremios como el de camioneros, automotrices, metalúrgicos, bancarios, petroleros y gas y los plásticos, entre otros. Si cierran así las negociaciones paritarias de este año, el gremio que más aumento habría conseguido es el de los curtidores, con un alza del 50 por ciento.
La obediencia al tope del 20 por ciento pedida por Moyano, no es respetada por los sectores vinculados a la Confederación General de Trabajadores (CTA), cuyos gremios continúan con pedidos por encima del 30 por ciento. Es el caso de la Asociación Agentes de Propaganda Médica de la República Argentina (AAPM), que reclaman un incremento del 42 por ciento y cuyos afiliados tienen pensado marchar esta semana frente a un hotel 5 estrellas donde se desarrollará un seminario y exposición internacional de medicina privada. El gremio reclama que el sueldo mínimo del sector llegue a $ 5.600 mensuales, lo que ubicaría a los trabajadores del rubro, por ejemplo, por encima del salario básico de un médico en un hospital público. También piden la aplicación de mejoras en el Convenio Colectivo en licencias por maternidad/paternidad, jornada de trabajo y vacaciones, salud laboral y sala materno-paternal, entre otras demandas. El secretario general de la AAPM, Ricardo Peidro, advirtió que el plan de lucha incluiría «escraches, movilizaciones y otras medidas de fuerza directas que sin duda afectarán los intereses concentrados de la industria farmacéutica».