24 de agosto 2009 - 00:00

Canje: parque por deuda de $ 700 M

Mauricio Macri
Mauricio Macri
Después de dialogar como marcan los tiempos, con los bloques opositores, el Gobierno porteño decidió que archivará el proyecto de construir el Parque Central Norte, planificado en la zona de Recoleta con la fusión de plazas, y anunciaría que tampoco edificará un túnel bajo la avenida 9 de Julio. La medida le facilitará la sanción de la ley de emisión de deuda, aunque todavía PRO no logra reunir los votos necesarios.

Las dos obras fueron licitadas y los primeros sobres deberían abrirse el mes próximo, pero Mauricio Macri se habría encontrado sin argumentos en su defensa ante los legisladores, a los que ha dicho que la plata no le alcanza y que una ciudad, como la que él piensa, le demandará unos cuatro presupuestos completos, $ 60.000 millones.

Pago a proveedores

No sólo eso. El jefe porteño presentó un proyecto de ley mediante el cual solicita, entre otros fondos, emitir bonos por $ 700 millones. Finalmente, la iniciativa consiguió despacho el viernes pasado en la Comisión de Presupuesto que conduce el legislador porteño Álvaro González, con la ayuda de los votos de Ivanna Centanaro (se pasó al macrismo antes de las elecciones) y Marcelo Meis (López Murphy). El proyecto estaba trabado y al hacer circular la idea de desactivar los emprendimientos de la polémica, se facilitó, por ahora, solamente la firma del despacho. De todos modos, el macrismo se ve con dificultades para aprobar en el recinto lo que considera la ley más importante para este año.

Macri quiere utilizar los bonos para pagarles a proveedores y contratistas, y uno de los puntos que le reprocha la oposición es que habla de la cancelación de «deuda legítima». Le piden que especifique qué es lo que pagará. Sin embargo, el Gobierno aduce, en los fundamentos de la norma, que el dinero es el mismo que había sido autorizado el año pasado para conformar un fondo especial para el arreglo de escuelas y hospitales. No se logró ante la imposibilidad de emitir los bonos por la falta de autorización del Gobierno nacional y porque tampoco las condiciones del mercado eran favorables. De esa manera, el Gobierno de la Ciudad utilizó otras partidas para las refacciones que ahora busca reponer con nuevos bonos.

Tanto el kirchnerismo como la Coalición Cívica, los aliados a «Pino» Solanas, el ibarrismo y casi todos los bloques menores, en la mesa de diálogo que conformó Macri la semana pasada, le dijeron al jefe de Gobierno que solamente admitirían un nuevo endeudamiento (el año pasado también se cancelaron facturas con bonos) si dejaba de lado las obras del parque y del túnel. Los proyectos los licitó a través de la estatal AUSA (Autopistas Urbanas SA) y ya cuentan con amparos judiciales por resolver. Es que, por una delegación de facultades, AUSA pudo hacer el llamado a licitación sin necesidad de una ley que autorice las obras ni tampoco la realización de audiencias públicas como generalmente están obligados todos los planes de infraestructura de ese estilo.

Otra de las críticas de la oposición fue también la realización del centro cívico en la zona de Barracas, para trasladar las oficinas y sede de la jefatura porteña. Macri quiere pagar parte de esas construcciones otorgando inmuebles actualmente en uso por ministerios (como el ex Mercado del Plata) en concesión por 30 años. Por el momento, la iniciativa se debate en la Comisión de Obras Públicas que preside Cristian Ritondo.

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