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Cannes: la hora de glorias del pasado

• SEGÚN SU COSTUMBRE, EL FESTIVAL HOMENAJEÓ A VARIAS FIGURAS
Entre los tributos se contaron los de Carlos Diegues, Fernando “Pino” Solanas, y la proyección en 70 mm. de “2001, Odisea del espacio”.

Cannes - Cuando falta poco para que termine el Festival cuyo inicio y cierre, por primera vez en varios años, fue adelantado un día, ya se vislumbran posibles vencedoras en las secciones, oficiales y paralelas. Entre las últimas nombradas hay, además de las clásicas "Quincena de realizadores" y "Semana de la crítica", muchos eventos especiales.

En Cannes son tradicionales los homenajes a figuras relevantes de la cinematografía mundial. Tal el caso del veterano realizador de Brasil, Carlos Diegues, recordado por "Bye, Bye, Brasil", quien estuvo presente en el estreno de "O grande circo místico" con música de Chico Buarque y Edu Lobo, interpretadas por ambos y otros grandes de la canción brasileña, como Milton Nascimento. Otro singular homenaje fue a Stanley Kubrick, con el pase de su legendaria "2001 Odisea del Espacio" en su versión en 70 mm. (tal como se vio en 1968 en su estreno argentino, en el cine Ideal de la calle Suipacha, que proyectaba en ese formato). También en copias nuevas o restauradas se vieron "Piso de soltero", "Viaje a Tokyo" (Ozu), "El séptimo sello" y "La religiosa" (Jacques Rivette).

El director delegado del festival, Thierry Frémaux, presentó "Diamantes de la noche", una joya del cine checo que, casi sin palabras pero con bellísimas imágenes en blanco y negro, muestra a dos fugitivos de un campo de concentración. Dirigida por Jan Nemec, fallecido hace dos años, fue vista en la Sala Buñuel. En esa misma sala se exhibió, con la presencia de Pino Solanas, la primera parte de "La hora de los hornos". La exhibición contó con la asistencia de autoridades del INCAA: su vicepresidente, Fernando Juan Lima, y Bernardo Bergeret, gerente de Asuntos Internacionales.

Wim Wenders presentó el documental "El Papa Francisco-Un hombre de palabra", compuesto por varias entrevistas directas frente a cámara, mientras que Ron Howard se hizo presente con "Solo: A Star Wars Story", con personajes de la Guerra de las Galaxias como Chewbacca y los Stormtroopers en la "alfombra roja". El "Cine de la Playa" tuvo una programación de lujo con grandes clásicos como "Vértigo", "Grease" y "El silencio de los inocentes", aunque el mal tiempo le restó público.

Algunas palabras también para una vuelta, no por todos bien recibida. Se trata de Lars von Trier, quien fue declarado persona non grata en 2011, cuando en ocasión de la presentación de "Melancholia" hiciera algunas bromas de mal gusto sobre Hitler. "The House That Jack Built" dura interminables dos horas y media y está centrada en un "serial killer" (Matt Dillon) que mata varias a mujeres e incluso dos chicos en escenas de extremo sadismo, y por momentos gratuitas. Hay también algunas referencias críticas al nazismo (como para reivindicarse). No parece del todo casual la inclusión de Bruno Ganz ("La caída") en la media hora final, cuyo mayor mérito es la belleza de las imágenes de una especie de infierno, al que se enfrenta Jack.

El otro film shock es "Climax" de nuestro compatriota Gaspar Noé, quien acaba de ganar sorpresivamente el máximo premio en la sección paralela de la "Quincena de realizadores". Y por fin salió el sol en Cannes. Hace tiempo que no llovía tanto durante un festival. Eso debe haber desalentado a más de un turista a acercarse a la Costa Azul para palpar la particular atmósfera que se vive estos días. Si a ello se agrega un grave conflicto de la empresa estatal de ferrocarriles (SNCF), que está en huelga programada desde hace un mes, se puede entender que la concurrencia haya sido menor a la de años anteriores.

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