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Cannes premia mediano film francés
Jacques Audiard con su Palma de Oro por “Dheepan”. El jurado, presidido por los hermanos Coen, sorprendió a todos con este premio que nadie esperaba.
El gran perdedor fue Italia que, por primera vez en muchos años, tenía tres películas en competencia. Que Nanni Moretti ("Mia madre") no haya obtenido nada es lamentable, lo mismo que "Youth" de Paolo Sorrentino.
Tampoco le fue mucho mejor al cine norteamericano ya que "Carol", que merecía un premio mayor, se tuvo que contentar con compartir el de interpretación femenina con la francesa Emmanuelle Bercot, la actriz de "Mi rey". Lo lógico habría sido que Cate Blanchett ganara, pero el premio femenino se lo llevó Rooney Mara, la otra actriz de la película de Todd Haynes.
Y que la otra película norteamericana premiada (Mejor Guión) sea "Chronic" tampoco parece muy justificado. Se trata de un film pequeño y deprimente donde Tim Roth es una persona que asiste a pacientes enfermos.
Los restantes premios al mejor director (Hou Hsiao Hsien) por "The Assassin" y el Grand Prix al húngaro Laszlo Nemes por "El Hijo De Fia" pueden considerarse justos. A diferencia del año pasado en que el Festival de Cannes terminó un día antes al haber elecciones en toda Francia, el sábado se presentó una última película en competición.
Era "Macbeth", del joven realizador australiano Justin Kurzel, queno aporta demasiadas novedades al drama de Shakespeare varias veces filmado (Orson Welles, Polanski, etc). La novedad es que las interpretaciones centrales están a cargo de actores no ingleses (Michael Fassbender, Marion Cotillard), las que le dieron brillo al Festival de Cannes sobre todo en el caso de la actriz de "Dos días, una noche", en su marcha sobre la alfombra roja. Lamentablemente y pese a que su interpretación no defrauda aunque tampoco brilla. Lo de Cotillard tiene un valor más mediático que artístico dado que su papel es más corto en que otras versiones anteriores.
En nota anterior se señaló los relativamente pobres resultados del cine francés y al mismo tiempo su abundante oferta en la Selección Oficial (y demás muestras). En la Quincena de realizadores, Arnaud Desplechin se llevó el segundo premio con su "rechazada", por la Selección Oficial y "Un certain regard", "Trois souvenirs de ma jeunesse". Pero no pudo evitar que el colombiano Ciro Guerra ganara el premio mayor con "El abrazo de la serpiente". Y en la "Semana de la crítica" no hubo premio para los franceses ya que ganó "La patota" y "La tierra y la sombra", otro film de Colombia en un buen año para este país en Cannes, recibió más de un premio.
Tampoco ganó Francia en "Un certain regard" ya que "Beliers" de Grimur Hakonarson se alzó con el premio mayor y el segundo trofeo le correspondió al film croata "Zvizdan". Al cierre del Festival, fuera de competición, se vio el documental "La glace et le ciel" ("El hielo y el cielo") del realizador Luc Jacquet, un film autobiográfico del "glaciólogo" Claude Lorius, quien a los 83 años continúa activo y estuvo en Cannes. Se trata de un investigador que lleva realizadas 22 misiones polares sobre todo en la Antártida, la que pisó por primera vez en 1964 a la temprana edad de 23 años. El film, didáctico e interesante, muestra como se viene deteriorando la calidad del aire que respiramos comprobable ya que existe una proporción directa entre la antigüedad de las burbujas de aire encerradas en el hielo y la profundidad del mismo. En la base rusa Vostok (Antártida) se ha llegado a extraer hielo a más de 3.000 metros de profundidad y las burbujas allí contenidas tienen 400.000 años de edad. Como afirma Lorius: "el hombre está cambiando las reglas del juego", pero su mensaje es optimista ya que cree que las famosas reuniones ecológicas de Kyoto, Rio de Janeiro y Berlin lograrán a la larga su efecto al advertir sobre el peligroso cambio climático (aumento del contenido de anhídrido carbónico, reducción de la capa de ozono, calentamiento global), del cual el científico está convencido.


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