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Cannes ya avizora primeras favoritas para la Palma de Oro
El exótico director canadiense David Cronenberg asusta a su actriz, la australiana Mia Wasikowska, antes de la proyección de “Map to the stars”, que da una visión poco optimista de Hollywood.
Hasta el momento las mejores chances de ganar las tienen la producción turca "Winter Sleep" de Nuri Bilge Ceylan; "Mr.Turner", de Mike Leigh (sobre el famoso pintor inglés), y en menor medida "Relatos salvajes", del argentino Damián Szifrón. Pero todavía queda un largo camino por recorrer con lo nuevo de Ken Loach, Olivier Assayas y el ruso Andrey Zvyaginstev, cuyo film "Leviathan" se presenta al final (viernes 23). Esta última película es una gran incógnita, genera expectativas entre la crítica, no debiendo descartársela ya que en otras oportunidades la Palma de Oro recién llegó bien al final del certamen.
Un pequeño incidente sacudió ayer al Festival: el presidente del certamen, Gilles Jacob, debió salir en defensa de la actriz iraní Leila Hatami, a quien dio un beso en la mejilla al saludarla en la gala inaugural, imagen que ha sido objeto de polémica en su país. "Soy yo el que besó a la señora Hatami. En ese momento, ella representaba para mí a todo el cine iraní, después volvió a ser ella misma", tuiteó ayer Jacob, quien también escribió: "Esta polémica basada en una costumbre habitual en Occidente no tiene por tanto razón de ser". La coprotagonista de "Una separación", de Asghar Farhadi es parte del jurado internacional. La actriz se presentó con el cabello cubierto en la gala inaugural, en la que el presidente del certamen francés recibe y saluda personalmente a los invitados. Tras circular las imágenes del saludo en Irán, donde está prohibido cualquier contacto en público entre un hombre y una mujer que no están casados o no son parientes cercanos, el viceministro de Cultura Hosein Noushabadi lamentó que Hatami no respetase las tradiciones, además de calificar su comportamiento de maligno.
El pasado domingo quedará por varios motivos en el recuerdo de los asistentes argentinos a Cannes. Nunca hasta ahora se habían reunido tantas personas, casi trescientas, en el stand de Argentina. Se lo vio, entre otras celebridades, a un sonriente Jerome Paillard, presidente del Marché de Cinéma, disfrutando de un choripán acompañado de un buen vino argentino. Pero el domingo fue además por coincidencia el día en que se presentaron los tres restantes films argentinos, luego de la buena acogida de "Relatos salvajes". La prensa de habla inglesa (Variety, Screen, Hollywood Reporter) había sido en general muy favorable con la película de Szifrón, no así la francesa con algunos medios como Le Monde y sobre todo Cahiers du Cinéma con críticas poco elogiosas.
Lisandro Alonso fue ovacionado ese domingo en ocasión de la primera presentación de "Jauja", su quinto largometraje. Alonso es seguramente el único realizador argentino cuya filmografía completa tuvo su "premiere" en Cannes. Thierry Frémaux, el director del Festival, lo presentó junto a su numeroso equipo de productores y a la figura de su película, Viggo Mortensen. "Jauja", título de difícil traducción al francés o inglés, está hablada en gran parte en danés y el aplauso final del numeroso público que colmaba la Sala Debussy muestra la vigencia del cine del realizador de "La Libertad" y "Sangre".
Pablo Fendrik ("El asaltante", "La sangre brota") por su parte estrenó ese super domingo "El ardor", su obra más ambiciosa con la actuación algo fallida de Gael García Bernal. Ambientada en una selva que bien podría ser la amazónica pero que en verdad es la misionera, cuenta con la participación de la brasileña Alice Braga, sobrina de la actriz de "Doña Flor y sus dos maridos", además de la actuación de Claudio Tolcachir.
Completando los estrenos argentinos se pudo ver "Refugiado", lo nuevo de Diego Lerman que ya se había lucido cuatro años atrás en Cannes con "La mirada invisible".


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