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Carrillo mandó a Boca al hospital
El festejo loco de Guido Carrillo del primer gol, junto al uruguayo Aguirregaray. El delantero marcó los dos goles y en el segundo se hizo amonestar gratuitamente sacándose la camiseta.
Boca tuvo en Riquelme a su cerebro, pero fue Sánchez Miño quien con su habilidad y movilidad agilizó todo el ataque y generó las situaciones más claras de gol.
En el primer tiempo Desábato de pecho sacó de la línea un gol de Juan Manuel Martínez y en el segundo tiempo fue el arquero Gerónimo Rulli, que tuvo una gran atajada ante Blandi para salvar a su equipo.
En cambio Agustín Orion no tuvo grandes intervenciones y no pudo ante un remate desde el borde del área de Guido Carrillo esquinado, luego de un rebote.
Después Estudiantes le puso ritmo y presión y Boca tuvo un poco más de fútbol.
Lo más inteligente del equipo platense fue no dejarse "arrear" por el rival hacia su campo y pelear la pelota en la mitad de la cancha con Damonte y Gil Romero con mucha firmeza.
Boca siguió desperdiciando situaciones y Estudiantes en el último minuto se encontró con un penal mal cobrado por Diego Ceballos por un roce entre Daniel "Cata"Díaz e Israel Damonte y Carrillo volvió a marcar para definir el partido.
Después vino la tonta expulsión de Guillermo Burdisso por nerviosismo y un Boca que se quedó con los brazos vacíos.
Estudiantes, con un equipo remendado sin Juan Sebastián Verón, que se lesionó y definitivamente sin su goleador Duvan Zapata. Se encontró con un triunfo que lo pone a un punto de la punta de la tabla y le sirve para rearmarse. Además encontró un goleador en Guido Carrillo, quien no tenía una buena performance goleadora (recién suma 9 en primera en 4 años).
Boca perdió nada más que un partido, sin dramatizar porque no jugó mal, pero no supo definir.


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