17 de junio 2016 - 00:14

Carta de Francisco a Scholas: anticipo de la próxima tormenta

?La detonación está en marcha, aunque el momento más ruidoso aún está lejos. Las alternativas, plagadas de fallidos, del aporte nunca efectivizado a la organización pontificia Scholas Occurrentes necesariamente van a terminar en ruidos molestos que sólo el Papa podría evitar y que involucrarán a algún protagonista de ese núcleo íntimo que se le conoce a Bergoglio. Y como de la Argentina se trata, obviamente ese escándalo se confirma con fondos de por medio y antecedentes equivocos de la relación del Estado con la Iglesia en materia financiera, ahora en la última década.

El papa Francisco lo ratificó en la carta donde le pide a Scholas devolver los fondos que acercó el Gobierno argentino por pedido de la propia organización. Ese tema, con futuro de escándalo garantizado, viene siendo las delicias de la política local desde hace tiempo y las alternativas de la devolución pueden tener ecos penales.

El Papa le lanzó a los directores de Scholas una frase que, traducida del lenguaje vaticano, importa la publicidad del escándalo, una acción de tal dureza (a pesar del lenguaje pastoral utilizado) que tiene pocos antecedentes en las costumbres de la Santa Sede. "No se asusten por la palabra pero, como padre y hermano y porque los quiero, hablo claro. Tengo miedo que empiecen a resbalar en el camino hacia la corrupción. Perdón si los ofendo... pero el miedo lo tengo yo. Es un resbalón suave, casi sin darse cuenta y que, luego, sigue el camino de toda tentación: crece, contagia y se justifica... y al final uno se encuentra peor que al principio", dice uno de los tramos más complejos de esa carta que recién se conoció ahora por publicación del Vatican Insider pero que tiene fecha del 1 de junio.

Para redondear, incluyó un par de órdenes de extrema firmeza a la conducción: les pidió, como se sabe, que devuelvan el dinero, pero también que le muestren el comprobante y se quejó de haberse enterado del cheque de los $ 16.666.000 por la prensa. El cuestionamiento a la cúpula de Scholas en estos términos es brutal y anticipa nuevas crisis.

Datos para entender el fondo de este escándalo que llega:

• No es la primera vez que Scholas local recibe fondos para su funcionamiento. Lo sabe bien el grupo de empresarios que aportan a ese noble fin y que se desayunaron, igual que el Papa por los medios, que había otras donaciones, además de las que ellos hacen y que los mantiene cerca de la gracia Pontificia, para pagar gastos administrativos. "¿No era que todo eso lo estábamos pagando nosotros?", le confesó a este diario un aportante habitual de causas nobles.

• Tan urticante es la combinación de Iglesia con dinero que el Papa destinó a Marcelo Sánchez Sorondo como vicepresidente de Scholas y auditor de los aportes que recibe la organización. Sánchez Sorondo, con más 40 años de trajín en la diplomacia vaticana, que tuvo mención hace unos días por haber organizado el encuentro entre Sebastián Casanello y el Papa, seguramente debe haber advertido al Papa de los pedidos de fondos de Scholas al Gobierno y de la posible duplicidad de ingresos para la conducción de la organización, que según la carta del Papa, parece estar desbordada por los caminos del dinero. Imposible que no tuviera Sánchez Sorondo una foto completa de esta situación.

• El peronismo, tan cercano al Papa, salió en boca de Juan Manuel Olmos a cruzar la situación y recordar un antecedente cercano de este tema de fondos y la Iglesia: "Hace poco más de un año Francisco, al igual que hizo con Scholas ahora, mandó una nota al presidente de la Conferencia Episcopal prohibiéndole que le pida apoyo económico al Gobierno de Cristina de Kirchner, para la organización del Congreso Eucarístico que se está realizando en la provincia de Tucumán. Ni Bergoglio era un ferviente antikirchnerista antes, ni Francisco es un antimacrista ahora".

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