Los familiares de los 33 mineros atrapados en la mina de Atacama les están haciendo llegar mensajes llenos de afecto, que reflejan angustia y esperanza.
«Claudio, hijo, te amo. Te quiero. Tu madre, tus hermanos y tus hijos te esperamos». (Margarita Lagos a Claudio Yáñez, de 34 años)
«Como tiene tanto tiempo para leer, le mandamos una carta larga». (Carolina Lobos a su padre, Franklin, un ex seleccionado de fútbol.)
«Te quisimos mandar una pelota, pero no cabe». «Mis primos te dan las gracias porque por ti han conocido a muchas minas ricas de la tele». (Carolina Lobos.)
«Hola, papito, soy la Romina, me alegro demasiado de que estés bien. Es una de las alegrías más grandes que he tenido. Todos nos alegramos y emocionamos mucho cuando el socorrista vino a avisarnos que los 33 estaban vivos». (Romina Gómez, de 20 años, a su padre Mario, de 63, el más veterano de los operarios.)
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