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Cataluña elude adelantar las elecciones y acelera hacia la ruptura total
El Gobierno de Carles Puigdemont desoyó el pedido de la oposición para evitar la aplicación del artículo 155 de la Constitución. La secesión podría votarse el viernes, el mismo día que el Senado español ordenará la intervención de la autonomía.
EN MODO ESPERA. Mientras los líderes del movimiento independentista, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, siguen presos, las ONG preparan un plan de resistencia pacífica frente a la aplicación del artículo 155 de la Constitución.
En declaraciones a la BBC, el ministro español de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, defendió que el Gobierno sigue "estrictamente las cláusulas de la Constitución", frente a unas autoridades regionales que estuvieron "ignorando las leyes" al iniciar un proceso unilateral separatista.
El pleno del parlamento catalán podría convocarse para el mismo día que el del Senado español, el viernes.
"Cataluña será lo que decida el Parlamento, el representante legítimo de los ciudadanos, no lo que decidan otros", enfatizó Turull, quien acusó al Ejecutivo de Rajoy de "un golpe de Estado a instituciones democráticamente escogidas".
Cuando se le preguntó si aceptaría la destitución si viniera del Gobierno español, respondió: "Me debo al presidente de la Generalitat de Cataluña".
El canciller Dastis consideró, en tanto, que "un golpe de Estado es lo que hicieron el señor Puigdemont y su Gobierno". "Lo que nosotros estamos haciendo es seguir estrictamente las cláusulas de nuestra Constitución", insistió.
En Madrid, el líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, que apoya las medidas del Gobierno conservador del Partido Popular (PP), aseguró que el problema de Cataluña son "sus malos gobernantes", pues su forma de hacer política es "la confrontación territorial" y "la ilegalidad".
Las organizaciones independentistas calibran, por su parte, lo que se avecina. Rubén Wagensberg, vocero de En Pie de Paz (En Peu de Pau), un colectivo pacifista, dijo que "si entra la Guardia Civil a una de las instituciones catalanes, habrá resistencia pacífica".
Para analistas, el anuncio de las medidas de Rajoy podría redefinir los espacios políticos en Cataluña, y el independentismo podría atraer a la izquierda representada por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, quien se declaró contraria a una secesión no dialogada y a la intervención de la autonomía.
Ayer en el País Vasco centenares de personas hicieron una cadena humana en solidaridad con los catalanes pero también reivindicando sus propias ambiciones independentistas, mientras que otros centenares se congregaron en la céntrica Puerta del Sol en Madrid.
Cantando "Madrid está con el pueblo catalán" y con una pancarta que leía "No al 155", los manifestantes rechazaron la intervención de la autonomía catalana y pidieron la liberación de dos líderes del movimiento catalán, Jordi Cuixart y Jordi Sánchez.
| Agencias AFP, EFE, |
DPA, ANSA y Reuters


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