23 de julio 2015 - 12:39

Catarsis: "Acá no pasó nada, todo sigue como está"

 "Acá no pasó nada... o mejor dicho, la polarización que hay a nivel nacional entre Macri y Scioli se vivió en la Ciudad porque Lousteau sumó todos los votos del Frente para la Victoria y polarizó con Rodríguez Larreta... eso es todo", explicó en la reunión de la mesa chica del lunes pasado Jaime Durán Barba, que sigue siendo el principal asesor de Mauricio Macri.

Después, en una reunión más ampliada, la diputada nacional y candidata a la reelección, Patricia Bullrich intentó sugerir cambios en la estrategia de campaña del PRO, pero recibió la misma respuesta: "Acá, no pasó nada, todo sigue como está planificado".

El PRO evitó cualquier autocrítica después del ajustadísimo triunfo del domingo en el balotaje porteño. Es más, sostienen que lo que pasó el domingo en la Ciudad de Buenos Aires se puede dar en una segunda vuelta electoral a nivel nacional, pero con un resultado inverso: "Si Scioli y Macri llegan al balotaje, Macri gana y es el nuevo presidente de la Nación", se entusiasman en las cercanías de Macri.

"El voto de los nuestros ya está. Alguno se puede molestar por el discurso de Mauricio del domingo a la noche, ¿pero a quien van a votar? Tienen que comprender que hay que captar un voto peronista que aún está reticente y desconfía de Mauricio. Cuando vean que les garantizamos los derechos adquiridos, se vendrán con nosotros", explican los asesores de campaña de Macri.

Pero la interna del PRO está movida. Los peronistas PRO están molestos con la excesiva influencia de Durán Barba -a quien califican en privado de un chanta ilustrado- en la campaña política, y sostienen que debido a su influencia se estuvo a punto de perder la Ciudad. "Venía y decía, hasta el domingo, que la diferencia era de entre 10 y 12 puntos, y ganamos por un pelito... y después acomoda el discurso diciendo que en Ecuador pasó lo mismo, y que no tiene incidencia para la proyección nacional..." mascullan bronca en privado.

Sonó raro que el presidente de la Legislatura, Cristian Ritondo, se fuera de vacaciones y no se sumara a la campaña presidencial de Macri en la Ciudad.

"En las comunas del sur, el pro-peronismo jugó en contra... seguro mandaron a votar por Lousteau, porque no se bancan más a Durán Barba y a otros influyentes que rodean a Macri y no saben nada de política...", denuncian desde ese sector.

¿Estarán buscando dar un viraje político o volver a las fuentes algunos dirigentes de ese sector? No hay respuestas por el momento.

Es verdad que Macri viene diciendo que dejará, en caso de que llegue al poder, Aerolíneas Argentinas en el Estado, "mejorando la administración". Lo dijo en el programa M1 en C5N hace dos meses, cuando sostuvo que "levantaba las banderas del peronismo".

Macri
elogia en privado, y ahora lo ha hecho en público, al titular de YPF, Miguel Galluccio, de quien sostiene que es profesional y eficiente, y que lo dejaría en ese puesto si llega a la presidencia. Y agrega: "Lo que se hace en YPF, gestión eficiente y ejecutiva, hay que hacer en Aerolíneas Argentinas".

También hay que decir que Macri tiene una especie de admiración y repulsión a la vez hacia los integrantes de La Cámpora, y por eso apunta a la gestión de Aerolíneas Argentinas.

El PRO va a mantener el acuerdo con Ernesto Sanz y Elisa Carrió, después del 9 de agosto, y quiere fortalecer esa alianza. "Nosotros le pedimos a Sanz que no haga campaña en la Ciudad en estas dos semanas de balotaje, y cumplió... lo mismo hizo Carrió, dicen desde el PRO.

Sanz se entusiasma, después del domingo y cree que le puede hacer fuerza a Macri. Claro que para eso deberá convencer de sus virtudes al votante radical proclive a votar a Macri. "Pase lo que pase, tiene que quedar claro que acá lo que se debate es entre dos proyectos, el del Gobierno y el del frente Cambiemos... no es cuestión de nombres", dice Sanz.

El oficialismo festejó el domingo a la noche como propia la performance alcanzada por Lousteau y creen haber contribuido mucho a "dejar herido" el proyecto presidencial de Macri.

Desde el 5 de julio varios integrantes del Gobierno sostenían que "si sumamos los votos de Lousteau más los nuestros y algunos de la izquierda, podemos dar el batacazo". El domingo a la noche reflexionaban: "Faltaron los votos de la izquierda, que como siempre es funcional a la derecha...". Y con ironía decían: "Los votantes que le faltaron a Rodríguez Larreta están arriba de los aviones de Aerolíneas Argentinas, puteando al Gobierno por lo mal que les va...".

Dejá tu comentario