12 de septiembre 2013 - 00:00

Causa Ciccone se juega en Casación

La Cámara Federal concedió ayer la apelación presentada por Amado Boudou, y será la de Casación Penal donde se evalúe su pedido para que se cierre la investigación en la causa por la llamada Ciccone, que lo tiene como uno de los protagonistas. La Casación, terreno sensible para el Gobierno, ya está en condiciones de revisar otro elemento que será determinante: la validez del testimonio de María Laura Muñoz, exesposa del propiestario de The Old Found Alejandro Vandenbroele.

La Sala I de la Cámara accedió al pedido del abogado Diego Pirota, defensor de Boudou, y de esta manera determinó que su pedido de excepción de falta de acción -que fue rechazado por los camaristas del segundo piso de los tribunales de Retiro- pase ahora a la Casación.

Si bien la Cámara consideró que se trata de una apelación contra una sentencia no definitiva, y en cuyos casos se suele rechazar, tuvo en cuenta que la defensa de Boudou "introduce de manera fundada la cuestión relativa a la operatividad en el caso de la garantía que protege al imputado de ser juzgado en plazo razonable".

La apelación, evaluó la Cámara, se "relaciona con la pretensión principal del recurrente en el sentido de que la investigación estaría agotada y que de ella surgiría la inexistencia de delito de negociaciones incompatibles que se le imputa".

De esta forma resolvió la Cámara "habilitando la revisión del fallo impugnado por la Cámara Federal de Casación Penal en su carácter de Tribunal intermedio".

La Cámara ya había confirmado un fallo del juez Ariel Lijo, que tiene a su cargo el expediente, en contra de un pedido de sobreseimiento del vicepresidente y ordenó "ahondar en la investigación, con la premura que el caso reclama".

Actualmente Boudou es investigado por presunto enriquecimiento ilícito y negociaciones incompatibles con la función pública a raíz de su supuesta intervención cuando era ministro de Economía para que la empresa The Old Fund pudiese comprar la firma Ciccone tras el levantamiento de su quiebra.

El caso pasa a una instancia en la cual la mitad de sus integrantes fueron denunciados por el diputado kirchnerista Carlos Kunkel por haber prorrogado la subrogancia del juez Luis María Cabral en forma supuestamente irregular.

Al mismo tiempo la Casación, en un giro poco habitual para lo que se estila en el primer piso de los tribunales de Retiro, aceptó semanas atrás revisar la validez del testimonio de Muñoz que ya había sido confirmado por la Cámara Federal.

Este testimonio fue una pieza importante al comienzo del expediente y se pronuncia sobre uno de los grandes interrogantes de la causa: si el vicepresidente conoce, o no, a Vandenbroele, elemento sustancial para el objeto procesal. Boudou siempre ha negado ese vínculo.

Cuestiones sensibles en la Justicia federal y que podrían arrojar novedades después de la elecciones legislativas de octubre, especialmente por las evidencias recogidas en los últimos meses tanto por el juez como por el fiscal Jorge Di Lello.

Los jueces a cargo de esta interpretación, que será una de las claves de la instrucción, son Juan Carlos Gemignani, Mariano Borinsky, y el titular de la Cámara, Gustavo Hornos.

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