A comienzos de la década del 50, Aníbal Troilo convocó al guitarrista Roberto Grela para integrarse en un dúo con su bandoneón en la representación del sainete "El patio de la morocha". Aquel episodio quedó en la historia del tango porque devolvió a Grela a un género que había abandonado por el folklore y el jazz. Pero más aún, porque desde entonces se instaló definitivamente una formación instrumental que sería retomada muchas veces por diferentes intérpretes.
En esa línea de descendencias que cuenta con muchos ejemplos ilustres, debe enrolarse entonces la dupla que formaron hace unos años mezclándola con muchos otros proyectos personales- el bandoneonista Pablo Mainetti y el guitarrista César Angeleri. Virtuosos de sus instrumentos, conocedores profundos de una música que los ha llevado por todo el mundo, abiertos a otros sonidos y experimentaciones, encuentran en esta formación un punto de unión que parece divertirlos mucho y que, consecuentemente, divierte mucho a sus oyentes.
En 2006 editaron "Complicidad". Más recientemente, "Un puñado de buenos tangos". Y cada vez que pueden y que las agendas les dejan un hueco, como en este caso, salen a tocarlo en vivo. La propuesta es tan sencilla como su descripción. Son tangos y valses clásicos tocados con simpleza aunque con algunas sutilezas de variaciones y armonías. Son versiones que se acomodan en el formato concierto y que no admitirían, salvo momentos puntuales, el baile. Son dos artistas con herramientas musicales de sobra que conocen muy bien el oficio del acompañante y del "trabajador" del escenario y que entonces, desde allí, pueden permitirse libertades sin perder jamás el eje.
Lo de Hasta Trilce, con una amplificación leve y solamente para la guitarra, pasó por una docena de títulos, la mayoría incluida en el último álbum: "Mal de amores", "El abrojito", "Qué noche", "Palomita blanca", "Gallo ciego", "La viajera perdida", "Silbando", "Sentimiento gaucho", etc. Rompieron la monotonía del tantas veces escuchado "Los mareados" con un largo solo inicial de Mainetti. Redescubrieron el abandonado vals "La pulpera de Santa Lucía" con un solo de antología de Angeleri.
Vale la pena encontrarse con sus discos. Y vale la pena escucharlos en vivo cada vez que se pueda.
| R.S. |

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