30 de octubre 2018 - 00:00

Cesc Gay: ¿fin del cine en su formato tradicional?

El cineasta catalán es tajante: afirma que los largometrajes ya no tienen vigencia y que a él títulos emblemáticos como “Blade Runner” aún hoy le resultan “lentos”. “Nos acostumbramos a los 45 minutos de un capítulo”.

Cesc Gay. Otro profeta del fin del cine tradicional.
Cesc Gay. Otro profeta del fin del cine tradicional.
El cineasta y dramaturgo catalán Cesc Gay ahora apuesta a las series con "Félix", producida por Movistar + y protagonizada por Leonardo Sbaraglia, "no sólo porque es un formato que llegó para quedarse sino también para salir de las comodidades conocidas", según dijo a la prensa. "Después de muchos años de hacer películas te aferras de una regla, y hacer teatro o series genera inseguridad, pero a la vez lo hace muy atractivo. Eso me gustó mucho. Todos tienen elementos nuevos y las primeras veces son las mejores", sostuvo Gay.

Realizador de "Truman", en la cual dirigió a Ricardo Darín, Gay sostuvo que no le incomoda pensar en argentinos para los papeles protagónicos de sus obras y que lo importante son las historias, no la nacionalidad de los actores.

Periodista: En el festival de series de Cannes les fue bien con "Félix"...

Cesc Gay: Sí, los de Cannes se dieron cuenta de que el cine no es lo que era y que en donde hay más producción es en las series. En el festival nos fue bien para la venta, que es de lo que se trata. Es un gran mercado donde vendes tu producto.

P.: La serie la protagoniza un argentino, pero solo se ve en España.

C.G.: Yo no diferencio por nacionalidad. Entre trabajar con un español o un argentino yo no encuentro diferencia, y la Argentina es una gran cantera de actores. De todas formas, Leo Sbaraglia vivió y trabajó mucho en España. Además, hace bastante que a España empezó a llegar el cine argentino y gustó. Los actores tienen naturalidad y manejan el humor desde un lugar que me gusta; el humor tiene un vínculo fuerte entre los argentinos.

P.: Teatro, cine, series, maneja varios formatos ya. ¿Qué es lo más complicado?

C.G.: Entender que en el teatro mandan los actores. Así como en el cine o en las series yo manipulo como quiero y ayudo a interpretar, en el teatro eso no sucede. Asumir eso me costó mucho.

P.: Primero fueron los guionistas y ahora son los directores, como Danny Boyle o Paolo Sorrentino, los que se vuelcan a las series.

C.G.: Creo que ya pasó el recelo por parte del cine a las series. El intercambio va a ser constante. No va a haber actores o directores de un solo estilo. Esta industria vino para quedarse.

P.: Y en España la producción de series está viviendo un boom.

C.G.: Sí, pero no sé por qué. Se genera mucho producto y al generarlo hay demanda, se coloca y se puede rodar bien. Con el poder que tienen las cadenas, las plataformas han entrado con mucha fuerza. La primera semana de "Félix" tuvo el triple de espectadores de "Truman".

P.: Como director, ¿qué diferencias hay entre uno y otro mundo?

C.G.: Desde cómo uno encuadra hasta cómo darle el ritmo, el guión y el sonido. A mí, ver películas en casa me cuesta, las siento muy largas porque estamos acostumbrados a los 45 minutos. Y eso que me dedico a esto y disfruto mucho de ir a las salas de cine. A mi hijo lo quise hacer ver "Blade Runner". Fue una película muy impresionante en su momento, pero incluso a mí hoy me pareció lenta.

P.: Con ese criterio, obras maestras como "Barry Lyndon", de Stanley Kubrick, o "Apocalipsis Now" de Francis Ford Coppola no tendrían lugar.

C.G.: Eso tuvo sentido en ese momento. Es como querer darle sentido al fútbol de los 60. Antes se hacía de una forma y ahora de otra. La vida cambia y los chicos, que son diferentes, viven dentro de un celular o de una tablet.

Dejá tu comentario