28 de octubre 2014 - 00:00

CGT: le buscan un rol a Barrionuevo

Luis Barrionuevo
Luis Barrionuevo
El papel de Luis Barrionuevo en una CGT unificada comenzará a definirse esta semana en un encuentro con Hugo Moyano, su hasta ahora aliado en contra del Gobierno. El jefe del sindicato gastronómico (UTHGRA) todavía no decidió si integrarse a una próxima central obrera fusionada o bien, como marca su lógica de los últimos años, quedarse afuera para cumplir el doble papel de opositor político y sindical.

El encuentro tiene un primer abordaje, orientado a discutir si habrá alguna protesta coordinada para sostener la demanda del bonus salarial de fin de año del sindicalismo opositor, pero también el que se relaciona con las gestiones entre los sectores oficialista y disidente de la CGT para llegar a la unidad.

Barrionuevo, líder del sello CGT Azul y Blanca, fue uno de los grandes ausentes en los encuentros que llevaron adelante Moyano y los "independientes" del sector oficialista, José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Gerardo Martínez (albañiles de UOCRA) y Andrés Rodríguez (estatales, UPCN). También quedaron afuera Antonio Caló (metalúrgicos, UOM) y otros dirigentes de sindicatos industriales, pero por razones diferentes: mientras al jefe de la CGT oficialista se le achaca su total alineamiento al Gobierno, a Barrionuevo se lo marginó por la poca confianza que genera entre sus pares y por su propensión a las declaraciones incendiarias.

El gastronómico se sabe un personaje disruptivo y hasta cultiva ese perfil, que lo deja fuera de las mesas de negociaciones, pero al mismo tiempo lo convierte en una pieza útil para el sindicalismo: la misma utilidad que -sin pretenderlo- asumió Moyano en los 90 cuando, desde fuera de la estructura oficialista de la CGT, asediaba al Gobierno de Carlos Menem y les daba a sus pares acuerdistas más argumentos para obtener ventajas frente a los funcionarios.

En tren de meditar sus futuros pasos, en las últimas semanas se vio a un Barrionuevo desconocido, de bajo perfil y con un tono, inédito para sus colegas más cercanos, más propio de los gremialistas conciliadores. De hecho, no puso reparos cuando Moyano sepultó cualquier alternativa de paro general inminente, como alentaban el gastronómico y, con más énfasis, el líder de la CTA opositora, Pablo Micheli.

En su entorno dijeron que acusó el golpe de Cristina de Kirchner cuando, en un discurso público, lo relacionó con un eventual impulso a incidentes hacia fin de año. Y, aunque nunca se ocupó demasiado de cuidar las formas, Barrionuevo mantiene siempre aspiraciones electoralistas relacionadas con el peronismo de Catamarca.

Su postura frente a una unificación de la CGT -no declarada a los negociadores, todavía- es similar a la de otros dirigentes, como Gerónimo "Momo" Venegas (ruralistas, UATRE): en la futura conducción no podrán estar Moyano, Caló ni él mismo, por entenderse como expresiones de un sindicalismo ya demasiado revisitado.

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