CGT: transportistas exigen el vice en la nueva conducción

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Los gremios del transporte intentarán moldear la futura conducción de la CGT. Los dirigentes del sector se moverán con ese objetivo en los próximos días con el argumento de que su presencia será ineludible en una reestructuración, y bajo la amenaza de no participar en caso de ser desatendidas sus demandas. Entre los planteos de máxima figura la posibilidad de encaramar al ferroviario Omar Maturano (maquinistas, La Fraternidad) como adjunto de Héctor Daer, el más instalado como postulante a secretario general por los "gordos" e "independientes" de los espacios mayoritarios de la central.

Bajo esa premisa los miembros de la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT), uno de los sellos más influyentes de la constelación de la CGT, se reunirán el lunes con el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA), un grupo que no integra la conducción y que orienta el taxista Omar Viviani. La CATT incluye, además de Maturano, a los colectiveros de UTA, encabezados por Roberto Fernández, a los camioneros de Hugo Moyano, al portuario Juan Carlos Schmid y a gremios aeronáuticos, marítimos y del transporte terrestre. De hecho, el sello buscará mantenerse como paraguas de contención para Moyano tras su renuncia al esquema de jefatura de la CGT.

El encuentro, que se hará desde las 11 en La Fraternidad, forma parte de los contactos entre sectores que buscan tallar con fuerza en una reestructuración de la CGT que deberá, necesariamente, desembocar en un congreso de renovación de autoridades por ahora pautado para antes del inicio del Mundial de fútbol, el 14 de junio. Una vez que los espacios mayoritarios comprometieron su presencia en esa instancia y, por lo tanto, en la nueva central, cada uno inició contactos y alianzas con otros para ganar volumen.

El nexo de la CATT y el MASA no buscará quitarle a Daer su postulación para líder en solitario. En todo caso apuntará a exhibir el peso de los gremios del transporte y su rol determinante en cualquier medida de fuerza de orden general como quedó demostrado en los últimos paros nacionales, tanto los que resultaron contundentes por su participación o los que fueron intrascendentes por la razón contraria. Ese rol queda reservado para la UTA y la Fraternidad, en vista de que Moyano resolvió marginarse de la renovación.

El camionero, sin embargo, resguardará la confederación de transportistas como espacio de interacción con otros gremios del rubro y de influencia ante el Poder Ejecutivo. Allí el exjefe de la CGT cuenta con dirigentes que le responden como Juan Pablo Brey (aeronavegantes) y Sergio Sánchez, sucesor de su hijo Facundo Moyano en el gremio de personal de los peajes (Sutpa). Ayer, de hecho, la CATT respaldó al Sutpa tras un encuentro en el que Sánchez denunció unos 300 despidos en el sistema de Corredores Viales Nacionales.

El encuentro del lunes implicará un primer paso para una tregua entre los referentes de la CATT y Viviani, que como líder de los taxistas había renunciado a ese sello durante el segundo mandato de Cristina de Kirchner para formar la Unión General de Trabajadores del Transporte (Ugatt) a gusto del entonces oficialismo. Pasado el tiempo, ambos espacios creen que al unir fuerzas podrán contrapesar el esquema de poder siempre mayoritario de los "gordos" de los grandes gremios de servicios y los "independientes" asociados al Gobierno.

A su vez, por fuera de esos bloques también buscan protagonismo en la próxima CGT otros dirigentes que arrastran el peso e historial de sus propias organizaciones como Antonio Caló (metalúrgicos, UOM), Ricardo Pignanelli (mecánicos, Smata), Sergio Sasia (Unión Ferroviaria) y Guillermo Moser (Luz y Fuerza), que la semana pasada mantuvieron encuentros reservados entre sí, como reveló este diario. En ese grupo impulsan a Sasia como posible candidato a secretario general de la central con el argumento de que se trata de una personalidad relativamente nueva en el sindicalismo tradicional. Asumió al frente del más numeroso gremio ferroviario en 2012 tras la condena a su antecesor, José Pedraza, por el asesinato del militante Mariano Ferreyra.

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