11 de noviembre 2009 - 00:00

Chardonnay, la uva elegida en verano

  • Más de un profesional enológico podría poner en tela de juicio --basándose en ciertos fundamentos teóricossi la Chardonnay es en realidad una cepa de verano. Lo cierto es que informaciones fehacientes de bodegueros y distribuidores indican que, en nuestro país, el consumo estival de esta variedad triplica al de estaciones más frescas, lo que deja en claro que al menos por estas latitudes, en la práctica se puede considerar como tal.


  • Investigaciones genéticas recientes en la Universidad de California-Davis, han demostrado hace tiempo que el Chardonnay es un cruce autóctono y espontáneo de las castas Pinot y Gouais Blanc, por lo que se plantea la duda de si la leyenda es sólo eso, o el cruzado pudo haber traído otra variedad. El hecho es que si bien Teobaldo no se pudo quedar con la reina de Francia, al menos se quedó con la reina de las variedades blancas francesas, la Chardonnay, que hoy se considera, unánimemente, la mejor uva blanca vinificable del mundo, además de ser una de las tres que se usan en la elaboración clásica del champán. De todos modos, los espumantes del Marne tardarían aún bastante tiempo en alcanzar la celebridad, y además la variedad se difundió también por otras zonas, en

    especial la Borgoña.

    Buena parte de su éxito radica en que es genéricamente placentera en la copa. Es un poco la excepción a la norma amor-odio ya que si bien llega a despertar tales pasiones que en varios países existen clubes de fans exclusivos, difícilmente se le encuentren enemigos acérrimos. Durante las últimas décadas ha corrido en punta sola, seguida, a distancia, por las también prestigiosas variedades blancas Sauvignon Blanc, y en el norte de Europa la Traminer o la Riesling. Hoy en día se encuentra plantada prácticamente en todos los países vitivinícolas elaboradores. Su versatilidad y fácil adaptación le permiten dar excelentes vinos en Francia -Borgoña, Champagne-, en España -Cataluña, Navarra-, en Estados Unidos -California, Oregón-, en Australia -New South Wales-, en Chile -Casablanca-y en nuestro país, en la zona alta del río Mendoza. Hoy se están produciendo incluso Chardonnays de buena calidad en Europa del Este.

    Por ser una cepa de cultivo generalizado,su comportamiento es ligeramente-variable según la latitud y/o altituddonde esté plantada. Ofrece buenasgradaciones de alcohol, acidez y una gran concentración de fruta.

    Tanto joven como elaborada en roble es muy fácil de apreciar y disfrutar por los consumidores que acaban de empezar a descubrir el vino blanco. Una idea del aroma típico del Chardonnay podemos obtenerla a partir del que queda en el fondo de la copa vacía de los espumantes argentinos típicos, que aunque no llevan todas las mismas cepas con que se elabora en la Champagne, también está hecho en parte con Chardonnay. Elaborada de forma sencilla y en zonas poco favorables, ofrece vinos muy satisfactorios, que son una prueba más de su capacidad de adaptación. En zonas más frías, en las que hay suficientes horas de sol para su correcta maduración, y de la mano de grandes elaboradores, permite obtener grandes vinos que transmiten el sello del terruño. También su riqueza en fruta y acidez la deja envejecer majestuosamente y desarrollar un magnífico bouquet con los años.

    La Chardonnay no sólo permite elaborar grandes vinos blancos secos, también es el ingrediente vital y de calidad en los espumosos de todo el mundo. En la Champagne es la responsable y protagonista de la máxima expresión de los grandes espumosos. Los Blanc de Blancs elegantes y de marcada finura están elaborados al 100% con esta uva. También participa con un porcentaje importante en el resto de champanes, siendo ensamblada con vinos de las variedades tintas Pinot Noir y Pinot Meunier. En otras zonas, los elaboradores europeos -Valle del Loira o Alemania-, y también los productores del Nuevo Mundo la utilizan para incorporar mayor calidad a sus vinos, agregándoles mayor complejidad, profundidad aromática y estructura. Además, se elaboran vinos dulces de Chardonnay con uva botritizada o medio congelada -del tipo Icewein-en países como Austria o el estado de Ontario en Canadá.

    Las características aromáticas más frecuentes de la variedad son asimilables a las de la manzana verde, la banana, el melón, el limón, y la miel. La influencia del roble se percibe en forma de tostados -ahumados, tostado, vainilla, o madera misma ensambladas con los aromas de fruta del vino.