21 de diciembre 2015 - 00:06

Charlas de quincho

¿Qué le pasa a Francisco con Mauricio Macri? Esta pregunta, repetida tantas veces desde el 10 de diciembre, encuentra en los abundantes quinchos de hoy una pista cierta para su resolución. De esto, y de muchos otros temas sobre la actividad y la intimidad del nuevo presidente, se ocupa esta sección, empezando por la semiología política del gesto de Macri al invitar a Daniel Scioli a la cumbre económica de Davos, territorio no sólo de Thomas Mann sino emblema de la filosofía del mercado. Estuvimos también en varios saraos clave, como la fiesta de casamiento macrista más importante del año, y en la reunión de fin de año de la línea judicial kirchnerista Justicia Legítima en el Plaza. Veamos.

Mauricio Macri en Olivos el viernes con “Cacho” Castaña.
Mauricio Macri en Olivos el viernes con “Cacho” Castaña.
 El vértigo de los días no permite ver bien si se trata de un Gobierno que despega, o de un Gobierno que recién está aterrizando sobre sus dominios. El ánimo del Presidente, que no es hombre de libros y dictámenes (para eso lo tiene a "Pepín", partero de la historia) ni de despachos, lo muestra en permanente tránsito. Unas horas al día las pasa en su departamento de Libertador, otras en Olivos, cuyas dependencias de trabajo empieza a usar como oficina para algunas reuniones, otras las fatiga en el área presidencial de la Casa de Gobierno, donde empiezan a aparecer los enchufes, los televisores que no estaban por ningún lado y las claves para las cuentas de internet, imprescindibles para darle alguna normalidad a una gestión. Mauricio Macri, en suma, divide sus jornadas en varias sedes, después de que perdió la de Uspallata -sede del Gobierno porteño- donde había instalado sus reales en el último tiempo. Espera que se le acomoden todo para febrero, o más tarde, termine viviendo en Olivos, una manera de reforzar el mensaje de poder que está obligado a dar en el país empatado que le toca gobernar. Esa movilidad le permite licencias que parecen de mandatarios ya asentados, como quebrar todas las agendas el viernes que pasó para recibir en Olivos al cantante "Cacho" Castaña, casi una frivolidad en medio de los graves asuntos que tiene a su cargo (el Presidente) pero que redunda en imágenes positivas, como las que recogió del encuentro 48 horas antes con el cantante en un programa de TV.

La itinerancia permanente mantiene en el aire a Macri, quien hoy pasará la mañana en Asunción del Paraguay, adonde vuela casi la madrugada en un avión alquilado junto a Marcos Peña, Fulvio Pompeo y Humberto Schiavoni, para participar de una reunión del Mercosur que culmina con un almuerzo y el regreso inmediato a Buenos Aires, no más allá de las 17. Ese viaje que le espera es un round de examen y toma de distancia con sus colegas de la región, y para dar el único mensaje que le interesa dejar instalado: el reto a Nicolás Maduro para que libere a los presos políticos de Venezuela, algo que el extravagante presidente bolivariano les debe a otros que han recibido promesas similares, como el papa Francisco y los hermanos Castro. Con eso deja agotado Macri el viaje, porque sabe que los venezolanos lo esperan para responder con vehemencia que en ese país no hay presos políticos sino conspiradores, un debate de palabras sin fin que les cuesta la libertad a los opositores a Maduro. El clima no es malo en las delegaciones que están allá desde el sábado, en conversaciones sobre negocios y economía con Federico Sturzenegger y Alfonso Prat Gay, a quienes se les agregó ayer Susana Malcorra, que llegó de Nueva York adonde había ido a poner en orden sus papeles -esta funcionaria aporta lo suyo a la itinerancia de los funcionarios porque vive en Buenos Aires en un hotel y tiene su departamento abierto en Nueva York por si la ponen en carrera a la ONU, y su marido vive en Madrid. Casi una caricatura de un funcionario global como es un canciller-. La delegación más entusiasta en Asunción fue la de Uruguay, que festeja las medidas económicas de Macri porque reabren negocios paralizados entre los dos países. Los que están más circunspectos son los paraguayos: Schiavoni, que es director ejecutivo del ente nacional de Yacyretá, tiene prevista una reunión con los paraguayos para buscarle formato a una reapertura de negociaciones por la deuda de u$s 15 mil millones que le reclama la Argentina a Paraguay por la construcción de la represa. Esa deuda nunca ha sido pagada y Paraguay la sigue discutiendo. Con el Gobierno anterior, el ministro Julio De Vido había promovido una comisión bipartita para empezar a negociar esa deuda, y Schiavoni cree que esa tarea fue un avance, pero de pagar ni hablar por ahora entre los paraguayos.

Enero va a ser para Macri el mes de las negociaciones. Sus enviados al Congreso le prometen tener despejado, en febrero, el camino a unas extraordinarias para sacar acuerdos de embajadores y jueces. Después del "Pepinazo" -así llaman en Casa de Gobierno los decretos de designación en comisión de dos candidatos a la Corte que inspiró el "trooper" jurídico Fabián "Pepín" Rodríguez Simón- el Gobierno cree que dio un grito de poder que le dice al peronismo del Senado que, si no lo respaldan en decisiones de este tipo, habrá decretazos más odiosos. Los senadores del peronismo bromean con ese mensaje pretoriano o cesarista, y le mandaron a decir a Macri: "Si quiere, que nos c..., pero que por favor no nos viole", frase que se escuchó entre risas durante la semana en un restorán donde coincidieron algunos senadores del peronismo. Aunque los macristas del círculo íntimo le festejan el "Pepinazo" como un buen golpe de puño en la mesa, ese tema le trajo algún tumulto entre sus aliados del radicalismo, que suavizaron las críticas al decreto en la reunión de la semana que pasó con la nueva cúpula del Comité Nacional+Ernesto Sanz (hay que retener esta fórmula porque reaparecerá cada vez con más frecuencia), y también de parte de Elisa Carrió. La diputada, que ya está viviendo en Exaltación de la Cruz, provincia de Buenos Aires -distrito que en 2017 elige senador/a- ingresó a Olivos después de las 18 y le leyó un pliego de cuestiones al Presidente, empezando por el decreto de la Corte, en el cual ella casi empató. Antes de que Macri asumiera el cargo un asesor del nuevo presidente le preguntó a Carrió qué idea tenía para la Corte Suprema. Respondió que el exministro kirchnerista Horacio Rosatti era uno de los mejores juristas del peronismo, y que Alberto Dalla Vía -constitucionalista que hoy está en la Cámara Nacional Electoral- debía ir con él a la Corte. El decreto de Macri sólo incluyó a Rosatti. Por eso una de las conclusiones del encuentro de Olivos del viernes con Carrió es que, en adelante, el Presidente les va a mostrar a ella y a aliados de la UCR los proyectos de decreto que va a firmar, de ahora en más, para que no haya más sorpresas. Ese repaso de los temas va a estar a cargo de un soviet que han montado el PRO y la UCR para pasarle el peine fino a todos los temas en reuniones cada semana, y que integran Marcos Peña, Rogelio Frigerio, Emilio Monzó, José Corral, Mario Negri y Ángel Rozas. ¿Cómo bautizamos a este comité? Mesa de Enlace.

En enero habrá más globalidades para Macri, y la principal es el viaje a la cumbre económica de Davos, Suiza, que abre el 21 de enero en esa villa que hizo famosa Thomas Mann como una de las locaciones de su novela "La montaña mágica", y que durante décadas ha sido el lugar para que recuperasen la salud tuberculosos y tísicos. Ahora es una fina estación de esquí a la cual concurren todos los eneros decenas de mandatarios y de jefes de empresas de todo el mundo en un foro que es considerado el emblema de la economía de mercado. Por eso la eludieron los presidentes Kirchner, cuando antes viajaron Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde. Ese viaje lo tiene decidido Macri y aportará la novedad más importante de su primer mes de Gobierno: ha invitado a Daniel Scioli a que se sume a la delegación que lo acompañará. En la reunión que tuvieron hace una semana, Macri le hizo la oferta de Scioli y éste hasta ayer mantenía la idea de aceptar como un gesto de colaboración con el nuevo Gobierno para mejorar las relaciones de la Argentina con el resto del mundo. El viaje ya está en plena organización y acompañarán a Macri-Scioli los mismos empresarios que acompañaron a otros mandatarios a Davos, y que son los que tienen un compromiso permanente con la organización de esa cumbre, como los hermanos Bulgheroni, Eduardo Eurnekian, Eduardo Elsztein, Enrique Pescarmona y alguno más. Este año el encuentro está dedicado a la "Cuarta revolución industrial", y hay empresarios de todo el mundo que esperan escuchar lo que tenga para decirles Macri sobre su programa de Gobierno. Estar junto a Scioli ayudará a que le crean que ese programa es realizable porque entre los dos forman la mayoría de la opinión en la Argentina. Macri, que es un adelantado en materia de coaching mental -se psicoanaliza y hace meditación trascendental- quiere estar un día antes de la apertura, el miércoles 20, porque ese día dará una charla Jon Kabat-Zinn, un gurú que vende los beneficios de la meditación para los políticos y los hombres de negocios.

De esto y de mucho más se habló hasta la madrigada de ayer en la sobremesa de la fiesta de casamiento macrista más importante del año: selló su salida del mercado de los solteros el abogado Francisco Quintana, legislador del PRO en el segundo mandato y hombre de estrecha confianza de Marcos Peña y de Gabriela Michetti. Hizo una divertida fiesta en el Yatch Club de Puerto Madero para celebrar su boda con la joven Ana Lloberas, secretaria del gerente de Boca Juniors, Lucas Labad, con lo cual el sarao fue una mezcla de macrista y de bosteros que comieron y danzaron hasta el nuevo día. Además de Peña, estaban Daniel Angelici, Enzo Pagani, Oscar Moscariello -a quien festejan por su asunción en marzo como nuevo embajador en Portugal-, Fulvio Pompeo, Christian Gribaudo (otro diputado que pide licencia para ir al Instituto de Previsión Social de Buenos Aires), y una miríada de legisladores encabezados por Lían Rueda y Carmen Polledo. También estaban Fernando de Andreis, secretario presidencial, la ministra Carolina Stanley con su marido Federico Salvai, la nueva secretaria de Desarrollo Social de Stanley, Victoria Morales Gorleri -la macrista con mejor relación con el papa Francisco, que le ha encontrado siempre destino en las listas de candidatos del PRO en la Ciudad de Buenos Aires-, Cristian Ritondo, los futuros auditores de ciudad Jorge Garayalde y Raquel Herrero. También Daniel Presti, Roberto Quatrommano, el pinedista Chistian Bauab, el dipu chino (siempre sonriente) Yuan Jing Ping, Juan Pablo Arenaza y el santillista José Acevedo y el ministro de Justicia porteño, Martín Ocampo.

Entre tanta gente informada conocimos peripecias claricales de la era macrista. Por ejemplo, que el gesto del papa Francisco de enviar a la asunción presidencial al nuncio en el Paraguay tambaleó por una picardía personal del ceremoniero Guillermo Karcher, uno de los argentinos más encumbrados en el Vaticano. Karcher apareció el 9 de diciembre en la Usina del Arte para asistir a la asunción de Horacio Rodríguez Larreta como nuevo jefe del Gobierno porteño. Se abrazó Karcher allí con el nuevo mandatario y también saludó a Macri, frente a fotógrafos que subieron a internet las imágenes de él en esas efusiones. El Papa se enteraría de ese desliz, que completó Karcher bendiciendo algunas selfies con él, y saltó. Mandó un e-mail a una periodista de su extrema confianza para desautorizar esa presencia y pedirle que publicase un mensaje que dice, textualmente: "El protocolo de la Santa Sede prevé que, en la asunción de un presidente de la República, el Papa sea representado oficialmente por un nuncio apostólico de un país vecino. En este caso reciente de la Argentina fue el nuncio en Paraguay, monseñor Eliseo Ariotti. Por tanto, cualquier otra persona que se haya atribuido representación del Papa, ha faltado a la verdad y ocupado un puesto que no le corresponde. Por supuesto que el nuncio apostólico en la Argentina es el representante permanente del Papa". Karcher además había dado una misa en la que prometió que él vendría al país con Francisco en 2017. No quedó todo allí porque el movedizo sacerdote recibió una invitación para estar ayer en el almuerzo de Mirtha Legrand, pero recibió la orden de Roma de que se abstuviese de hacer nuevas apariciones.

¿Qué le pasa al Papa con Macri? Quienes lo han visitado en el último mes juran que espera una disculpa del Presidente por los dichos abortistas de su asesor, Jaime Durán Barba, quien además le bajó el precio al decir que tenía diez votos o menos. Debe creer Francisco que Durán habla por Macri, cuando el ecuatoriano tiene lengua suelta y habla por sí, y que tampoco Macri es un títere de él. Durán, de paso, debe conocer tanto o más que Francisco sobre la Teología de la Liberación, materia que fue a estudiar en los años 60 a Mendoza, donde predicaba el profesor Enrique Dussel, un adelantado de esas doctrinas. Durán debe haber leído a esos teólogos mucho antes que Bergoglio y podría mantener un debate con él sobre doctrina. Algo que no comparte, desde ya, con Macri.

El viaje de Scioli a Davos con Macri hay que entenderlo -según lo que se escuchó el fin de semana en el quincho de la residencia de La Ñata- dentro de un riguroso programa político. Primero, mostrar al exgobernador y excandidato como un hombre que apoya al Gobierno cuando se trata de una causa común, como será mostrar un frente unido de dirigentes del oficialismo y la oposición cinchando en el mismo sentido. Pero además es una manera de exhibirlo en el centro del escenario para sacar ventaja en el debate sobre la reorganización del peronismo. En las reflexiones de La Ñata figura un acercamiento a la estructura del PJ, pero con condiciones: esa herramienta puede servir para dividir al peronismo o para unificarlo. Scioli dice estar dispuesto a trabajar con el PJ si se trata de encontrar la unidad y eso significa una cosa, hablando en plata: convencer al delasotismo y al massismo de participar en una nueva estructura del PJ. Ese proceso está en manos del board de gobernadores que maneja el partido y en el cual gravitan ya dos competidores para presidir el PJ: José Luis Gioja y Jorge Capitanich, ahora intendente de Resistencia. Scioli ya se mostró la semana anterior con Gioja en la Cámara de Diputados mientras Capitanich representa a lo que queda del peronismo cristinista. El intendente chaqueño participó en la semana que pasó de un quincho telefónico que consistió en una conferencia tripartita entre él, que preside el PJ en ausencia por licencia de Eduardo Fellner, Gildo Insfrán (gobernador de Formosa y presidente del Congreso del PJ), y el apoderado Jorge Landau. Ese dúo escuchó a este exdiputado la explicación sobre la necesidad de hacer un congreso del PJ en febrero para renovar autoridades porque las actuales vencen en mayo. Ese congreso hay que hacerlo en febrero para cumplir con el cronograma de unas internas que, si no se hacen, pueden terminar en una intervención del partido por aparte de la Justicia electoral. El peronismo ya conoce la experiencia de una intervención al partido bajo un Gobierno nacional hostil, algo que se repetiría ahora porque cualquier juez designaría como interventor a alguien aprobado, en este caso, por el gobierno Macri. Eso sería ceder una herramienta clave: por eso Landau le pidió el viernes a la jueza María Servini de Cubría que le certifique las listas de congresales para disparar el proceso de normalización.

Scioli, como Cristina de Kirchner, no ha manifestado interés en competir por la presidencia del PJ, pero hará todos los gestos de acercamiento a esa estructura que sabe es clave a la hora de resolver candidaturas. Esta noche, por ejemplo, asistirá a una cena de cierre del año que hace en PJ de la Capital organizado por el sindicalista Víctor Santa María y el exdiputado Juan Manuel Olmos, al que irá todo el peronismo porteño, de Carlos Tomada a Eduardo Valdés, pasando por Guillermo Oliveri, Axel Kicillof y Juan Cabandié. El sábado, el exgobernador estuvo con otro lote de kirchneristas en la universidad que maneja el gremio de los porteros, y participó de un debate sobre el futuro de la fuerza en el que estuvieron, entre otros, los mercodiputados Daniel Filmus, Agustín Rossi y otras estrellas del cristinismo que buscan recuperar alguna luminosidad.

La semana de quinchos judiciales dio para todos los gustos, desde la multitud de jueces en la cena de la Asociación de Magistrados hasta un encuentro de menor estruendo, pero fuerte contenido, organizado por la corriente Justicia Legítima, el miércoles por la noche. El sindicato de jueces que conduce Ricardo Recondo hizo revenar los salones del plaza Hotel algo novedosos porque en años anteriores le había costado a la Asociación de Magistrados atraer a los invitados. En una oportunidad hasta tuvieron que enfrentar la insolencia de la liga kirchnerista Justicia Legítima que les organizó un cierre del año el mismo día. En este encuentro hubo mesas de políticos, como la que integraron el expresidente Ramón Puerta, Enrique Nosiglia (dos originarios de Apóstoles, Misiones, cuna de políticos), Alberto García Lema, León Carlos Arslanián, Alberto García lema. Patricia Bullrich estuvo en la mesa principal con el ministro Germán Garavano y Elena Highton de Nolasco, quien presidió en ausencia de Ricardo Lorenzetti. A Puerta lo saludaron como nuevo embajador en Madrid, sede que asumirá apenas le den el acuerdo, que se espera para marzo. Puerta tiene recuerdos deliciosos de españoles como Felipe González, a quien encontró junto a Carlos Slim en la sala de espera de la Casa de Gobierno el día que fue presidente. "Venimos a ver a De la Rúa", le dijeron y el misionero respondió: "Ahora el presidente soy yo, pasen". Estos cuentos abrieron la charla sobre los nuevos embajadores, entre quienes está Eduardo Zuain, exvicecanciller de Héctor Timerman, y exyerno de Alicia de Kirchner, quien va a Paraguay en representación del gobierno Macri. Esa nominación sigue a la tradición de que los vicecancilleres van a una embajada importante cuando dejan su cargo. Zuain pidió que fuera de la región para sostener su discurso de confrontación con la llamada línea Revlon de la Cancillería a la que señalan los terceristas como aspirantes permanentes a París-Londres-New York (las ciudades mencionadas en las etiquetas de los productos de esa marca de perfumería. De paso, Zuain es uno de los mejores amigos en la Cancillería de la nueva ministra Malcorra, a quien conoció peleando contra los buitres, o los fantasmas de los buitres. En la "casa" hay alguna inquina por el desplazamiento del designado y ya aceptado Enrique Vaca Narvaja a Panamá, que será reemplazado (aunque ni llegó a asumir) por el humorista José Miguel del Sel. Este Vaca Narvaja parece castigado por portación de nombre (el nieto de Cristina de Kirchner lleva ese apellido) aunque nunca comulgó con las ideas insurgentes de algunos de sus familiares.

En la fiesta de Justicia Legítima estuvieron la camarista de la Casación Penal ordinaria, María Laura Garrigós de Rébori, el juez de la Casación federal (y flamante presidente) Alejandro Slokar, el ahora exadministrador general del Poder Judicial, Claudio Cholakian, los fiscales Jorge Auat y Javier De Luca y la jueza de tribunal oral María Roqueta, la camarista del Crimen Mirtha López González, el juez de tribunales orales Martín Vázquez Acuña, el constitucionalista julio Maier y José Mazzoni, que fue el primer jefe de la Oficina Anticorrupción designado por Fernando de la Rúa. Garrigós, quien siempre ha tenido una relación tirante con Ricardo Lorenzetti, sorprendió al mostrarse en sintonía absoluta con el pedido del justice a Mauricio Macri para que la jura de Carlos Roszencrantz y Horacio Rosatti como nuevos cortesanos se vea aplazada hacia el mes de febrero. Aun así, entre caldos y empanadas, la opinión general fue que el camino que debe transitar el oficialismo es ríspido porque Rosatti no tendría gran predicamento en el bloque de senadores del peronismo. De hecho, en el encuentro se ventilaron algunas objeciones contundentes que el presidente de la Corte santafesina, Rafael Gutiérrez, habría hecho llegar a senadores de su provincia respecto de la performance de Rosatti como ministro. El guiño de Justicia Legítima a Lorenzetti tiene una contraparte no del todo conocida: en un libro de entrevistas el presidente de la Corte. Allí Lorenzetti sostiene que él siempre estará dispuesto a escuchar a los diversos sectores de la arena judicial y pone al mismo nivel a Justicia Legítima con la Asociación de Magistrados, interpretación que hace dos años hubiera sido impensable. El sarao, en sede de la Sociedad Argentina de Escritores, sirvió casi como antesala a la votación por la presidencia de la Casación en la cual al día siguiente se terminaría por imponer el juez Slokar. Este magistrado es renuente a las subrogancias en tan estratégica instancia y está a la espera de un concurso que debe nominar cuatro nuevos integrantes para la Casación. El dato a considerar es que Slokar fue evaluador de ese concurso, por lo cual conoce la performance académica de los principales nominados. Se esperan chispazos en caso de que quienes terminen recibiendo el acuerdo político en la Magistratura sean aspirantes con notas bajas en el examen. Para tener en cuenta.

También sobrevolamos por el Buenos Aires Design, en donde despidió el año la Magistratura porteña. Estuvieron el presidente Enzo Pagani (PRO), la jueza Alejandra Petrella, el abogado radical Carlos Más Vélez, la abogada Marcela Basterra (tiene teléfono rojo permanente con Horacio Rodríguez Larreta), el juez porteño Ricardo Baldomar y Juan Pablo Godoy Vélez, que representa a los abogados en el Consejo y controla la estratégica Comisión de Administración y Modernización Judicial. Godoy Vélez será una figura a tener en cuenta porque es inminente el traspaso de la Justicia nacional de la Ciudad a la órbita de la Justicia porteña. Se trata de un movimiento que reúne múltiples polémicas, en especial porque los magistrados nacionales tienen un sueldo que hoy por hoy está un 20% por encima de los jueces capitalinos. La aritmética financiera que tiene por delante Godoy Vélez es un desafío. En la noche del jueves, cuando le preguntaron, reveló que el primer fuero que podría pasar de Nación a Ciudad sería la Justicia laboral, ámbito complejo y muy sensible para el empresariado y los gremios.

Pagani, que viene del mundo Boca donde despuntó con Daniel Angelici, aportó otros detalles a tener en cuenta, como que los jueces porteños se encuentran sumidos en un frenesí electoral porque en abril su gremio debe elegir representantes ante el Consejo que él preside. El titular del cuerpo colegiado avisó que los jueces desean tener un mayor protagonismo en el organismo lo cual incluso podría llevarlos, eventualmente, a disputarle la presidencia mediante un nuevo llamado a elección de autoridades. En los corros de esta reunión se completó un ejercicio que ha distraído a varias reuniones: la recopilación de los nombres de los políticos que se fueron a la casa el 10 diciembre. Se trata de figuras que actuaron en forma importante en el proceso político de 2015 y que jugaron a todo o nada, sin plan B y que ahora tienen que rehacer su vida. Aquí va la lista a la que se llegó esa noche: Beatriz Rojkés de Alperovich, Ernesto Sanz, Rubén Giustiniani, Luis Juez, Norma Morandini, Roxana Latorre, Carlos Verna, Aníbal Fernández, Daniel Scioli, Amado Boudou, José María Díaz Bancalari, Julián Domínguez, Jorge Landau, Mario Oporto, Adriana Puiggrós, Carlos Raimundi, Carlos Rivas, ,Manuel Garrido, Eduardo Santín, Víctor De Gennaro, Claudio Lozano, Francisco de Narváez, Carlos Brown, Oscar Jorge, Francisco Pérez, Eduardo Fellner, Daniel Peralta, Florencio Randazzo, Julio Alak, Ginés González García, Baldomero Álvarez, Hugo Curto, Jesús Cariglino, Mariano West, Raúl Otahecé, Luis Acuña, Humberto Zuccaro, Mauricio D'Alessandro, Gustavo Pulti y siguen los nombres en un "memento mori" ejemplar.

Para cortar tanta espesura, nos dimos un garbeo por la carrera de Fórmula E en Punta del Este. Sinónimo de la Fórmula 1 pero versión eléctrica, organizada también por la Federación Internacional del Automóvil. Como es costumbre, la noche anterior a la carrera se hace la gran fiesta de gala. En esta oportunidad se realizó en Finca Valeria, la casa que tiene Alejandro Gravier y Valeria Mazza en la zona de golf de La Barra. Hombres de smoking y mujeres de largo poco común en la costa esteña, pero muy acorde al glamour de la gente que veranea allí. Además de los anfitriones y sus hijos se los pudo ver a Alejandro Agag, CEO de la Fórmula E (yerno de José María Aznar y gran amigo igual que su suegro de la familia Gravier-Mazza) y su mujer Ana Aznar; Santiago Soldati (esta semana lo hicieron abuelo nuevamente); Germán Neuss, Jorge Neuss, Ricardo Glazman, Máximo Petracchi, Francisco Pugliese, Carlos Fontán Balestra. También hubo figuras internacionales como Las Victoria Secret supermodels Alesandra Ambrosio y Ana Beatriz Barros; la chica Bond, Naomi Harris; el dueño de los Boston Celtics Wyc Grousbeck, los ex Fórmula 1 Nelson Piquet y Alain Prost.

El típico ambiente de celebraciones de fin de año condujo a los radicales, y algunos exradicales de actual militancia en el PRO unidos por cierto aire de familia, hasta La Boca del Riachuelo a festejar los cuarenta años y restauración edilicia del emblemático comité boquense del clan Bello, del que ya se ha hablado en estos quinchos. Fue especie de revival para estos correligionarios de boina blanca (y algunas amarillas) muchos de los cuales hicieron sus primeros palotes políticos de la mano de alguno de los legendarios integrantes de esta familia, ya fuera Carlitos, Osvaldo, Bernardino o incluso su madre doña Lola, auténtica "Alma mater" del clan. Liderado actualmente por el dirigente sindical bancario Adrián Mastronicola y con la presencia de numerosos integrantes de la familia como el último de los hermanos sobreviviente Oscar Bello "Trompo", recibió entre sus convidados al ágape con ñoquiada incluida by Tuco y Pesto a los diputados nacionales Ricardo Alfonsín y Carla Carrizo; los diputados locales Hernán Rossi y Patricia Vischi de Zalazar (esposa del caudillo local Víctor Hugo Zalazar, válido del siempre presente Enrique Nosiglia); el Titular del Comité porteño, Emiliano Yacobiti; el apoderado partidario Mariano Genovesi; el defensor del Turista José Palmiotti; el titular del Instituto Yrigoyeneano Diego Barovero; el exdiputado Jorge Enrique "Quique" Benedetti, Nestor Pan, Osvaldo "Pebete" Martínez, Mario Casas, Martín Scotto, Juan Carlos Kehiayan, Roberto Corne, Javier Roncero, Alejandra García y Gustavo Aramburu, entre otros. De las múltiples anécdotas y recuerdos que se escucharon en la juntada sobresalió otra más de Osvaldo Bello, una especie de "besuqueiro" que se le animaba a cualquier personalidad mundial. Como en la visita del papa Juan Pablo II en abril de 1987 al país, al llegar su avión al Aeroparque donde lo esperaba la comitiva oficial liderada por el canciller Dante Caputo y luego del beso ritual del Pontífice a la tierra visitada, un personaje se adelantó convirtiéndose en el primer funcionario argentino en darle la mano: el concejal Osvaldo Bello. No contento con eso, un rato más tarde, ya en la Casa Rosada donde el Presidente, sus ministros, colaboradores y líderes políticos y sociales argentinos tendrían su primer contacto con Juan Pablo II, todos los funcionarios presentes se sorprenderían cuando apareció el Jefe de la Iglesia Católica en el corralito formado con vallas en el Salón Blanco rodeado de los cardenales argentinos Juan Carlos Aramburu y Raúl Francisco Primatesta y el Nuncio Apostólico Ubaldo Calabresi... ¡y el concejal Osvaldo Bello!

El director del Centro Cultural Recoleta, Claudio Massetti, y el teórico del arte a cargo de la nutrida programación, Renato Rita, presentaron el jueves las últimas exhibiciones de artes visuales de su gestión. Se supo entonces que la coordinadora de la Bienal de Arte Joven, Jimena Soria, suplantará en la dirección a Massetti, quien luego de casi ocho años tendría un destino más amplio, siempre en el mismo campo de la cultura. Gustavo Santos y Hernán Lombardi crearon el Plan Federal de Turismo y Medios Públicos, cargo que apunta a la descentralización de la actividad cultural. Durante la inauguración del Cultural Recoleta, los artistas Tomás Espina, Santiago Iturralde, Mariano Ferrante y Gabriel Chaille generaron con sus invitados el clima efervescente que caracteriza sus vernissages. Por una gran mesa del Patio del Tilo pasaron los galeristas Ignacio Liprandi y César Abelenda, la artista Flo Drake del Castillo, el coleccionista Esteban Tedesco, la operadora cultural Inés Etchebarne, la curadora Gabriela Urtiaga, la historiadora del arte Ariadna González Naya y los artistas Alexis Minkiewics, Jorge Miño, Martín Di Girolamo y Andrés Paredes. Tedesco contó que el curador francés Philip Cyroulnik viajará a Buenos Aires para montar una gran exhibición de su propia colección en el Centro Cultural Borges. También se comentó la posibilidad de que la exdirectora de Políticas de Juventud del Gobierno porteño y hoy flamante subsecretaria de Cultura, Luciana Blasco, instale su despacho en el Cultural Recoleta. Massetti expresó sus mejores augurios para Jimena Soria, la nueva directora, pero con cierta picardía aclaró que la institución tiene 180 empleados y cuenta con una superficie de 18.000 metros cuadrados. "De todos modos, el verano está por delante", agregó. Entre los nombramientos porteños, Guillermo Alonso, que tuvo el Museo de Bellas Artes a su cargo y recientemente, La Abadia, es el nuevo director de Patrimonio y Museos, mientras Jorge Telerman pasó a la dirección general de complejos teatrales.

Para culminar, una noche distendida. María Calcaterra cerró con una degustación de vinos y un nutrido grupo de coleccionistas, la muestra de César Paternosto, en un piso de la avenida Mariscal Ramón Castilla y Figueroa Alcorta con una vista maravillosa de los bosques de Palermo, Barrio Parque y el Río de la Plata. Allí estaban, Juan Suaya, Eduardo Costantini, Juan Neuss, Ricardo Esteves, Felisa Larriviere, Guillermo Navone, María Pimentel, Maita Sanchez Barrenechea, Gabriel Gilligan, Juan Nelson, Joe Di Maggio, Damián Reidel, Nestor Landoni, Marina Blaquier, Emilio Ocampo, el embajador de China Yang Wanming y el artista de su país, Liu Zheng. Comentaron algunos el afán común de llevar el arte al interior del país como lo había planeado Torcuato Di Tella y lo logró cuando inauguró la sede del Museo de Bellas Artes de Neuquén que fundó y condujo durante años Oscar Smoljan.

Vamos a terminar con un chiste de una categoría clásica.

Un español visita Buenos Aires y está en casa de un amigo argentino, que tiene un loro que habla bastante. De regreso en Galicia, el español le manda un correo a su amigo, preguntándole si es posible le envíe un loro parecido al suyo, ya que había quedado encantado. El argentino lo hace, pero en el avión se mezclan las etiquetas y al español le llega un búho que había sido comprado por un zoo. Al cabo de unos meses, el argentino llama a su amigo por teléfono.

-¿Y? -le pregunta- ¿Aprendió a decir algo el lorito que te mandé?

Y el amigo responde:

-Pues mira, hablar no habla, pero no sabes cómo presta atención.

Dejá tu comentario