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Chávez retiró a su embajador en Lima por asilo a Rosales
Alan García y Luiz Inácio Lula da Silva se encontraron ayer en la localidad brasileña de Río Branco. Allí, el peruano trató de que el asilo al opositor venezolano Manuel Rosales no afecte la relación con el Gobierno de Hugo Chávez.
«Tenemos una posición de amistad con el Gobierno venezolano, que es un Gobierno nacido de las urnas, del que nadie puede negar su carácter popular», afirmó. «El primer deber de un país democrático es prestarle protección», afirmó. García consideró que los «dos gobiernos han venido respetándose escrupulosamente en todo tipo de relaciones».
Desde Lima, el primer ministro peruano, Yehude Simon, pidió al presidente Chávez entender que «no hay absolutamente nada contra él» en la decisión de asilar al opositor Rosales.
«Apelo desde aquí, si es que la prensa llega hasta los oídos del presidente Chávez, que nos entienda, que no hay absolutamente nada contra él, al contrario, solamente hay aprecio y deseos que haga un buen Gobierno», afirmó.
El presidente García es un ferviente promotor del libre mercado y ha criticado fuertemente algunas políticas de izquierda, muchas de ellas promovidas por Chávez.
Ambos países mejoraron sus relaciones en los últimos dos años, luego de que en 2006 retiraran a sus respectivos embajadores en medio de un fuerte cruce verbal entre Chávez y el entonces candidato presidencial García.
Manuel Rosales es acusado de presunto «enriquecimiento ilícito» entre 2002 y 2004, cuando ejercía como gobernador del estado petrolero de Zulia, un caso que el también ex candidato presidencial califica como un «montaje» en el marco de la «persecución política».
Germán Saltrón, representante de Venezuela ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (DD.HH.), aseguró por su parte que «Perú se ha convertido en un Estado forajido que da refugio a los corruptos».
El ex gobernador del estado de Yaracuy, Eduardo Lapi, procesado en Venezuela por corrupción, y el sindicalista Carlos Ortega, procesado por «rebelión civil» por su participación en el golpe de Estado de 2002, también recibieron asilo político en Perú en 2007.
Agencias EFE y Reuters


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