Brasil será para Li la primera escala de una gira que incluirá también visitas a Colombia, Perú y Chile, con la que se reforzará el carácter estratégico que ha adquirido América Latina para China, que pretende elevar sus inversiones en la región a unos 250.000 millones de dólares en la próxima década.
Con esta gira, el gigante asiático planea diversificar sus alianzas en la región, hasta ahora vocadas en demasía, según algunos analistas, en Venezuela y en la Argentina.
En el primero de esos países, los acuerdos de cooperación datan de 2007 y se tradujeron en créditos por unos 50.000 millones de dólares desde entonces, que ayudaron al chavismo a solventar su crónica escasez de divisas. En tanto, la presidente argentina, Cristina de Kirchner, realizó en febrero último una visita a Pekín en la que cerró acuerdos por unos 20.000 millones de dólares en el marco de un acuerdo bilateral de inversiones.
A partir de hoy, Li, que viaja acompañado por cinco ministros y unos 120 empresarios, firmará con Rousseff una treintena de acuerdos bilaterales que pueden llegar a sumar unos 53.000 millones de dólares en negocios e inversiones en varios sectores de la economía brasileña.
Según el subsecretario general del departamento de Política de la Cancillería brasileña, José Alfredo Graça Lima, éstos serán en las áreas de agricultura, aeronáutica, autopartes, electricidad, equipos de transporte, rutas, puertos, energía, siderurgia y banca, entre otras.
Uno de esos acuerdos supondrá comenzar a concretar la venta de 60 aviones de la empresa brasileña Embraer a dos aerolíneas chinas, que fue acordada a mediados del año pasado, durante una visita del presidente Xi Jinping.
En Brasilia se firmará un contrato para la venta de los primeros 22 aviones de ese paquete, que en su totalidad podría representar un negocio de unos 3.000 millones de dólares, según los cálculos de expertos del mercado aeronáutico.
También serán suscriptos convenios de cooperación en el sector ferroviario que podrían abrir las puertas a multimillonarias inversiones chinas en un área que Rousseff colocó en el centro de sus planes de infraestructura para los próximos años.
Uno de los proyectos que se barajan en ese sector tiene escala regional y supondría la construcción de un ferrocarril entre las costas atlánticas del noreste de Brasil y los puertos peruanos del Pacífico.
"Ese ferrocarril transoceánico sería un gran corredor para las exportaciones" de Perú hacia el Atlántico y de Brasil hacia el Pacífico, sostuvo Graça Lima, quien explicó que los detalles del proyecto serán negociados también con el Gobierno peruano.
La idea de conectar los océanos Atlántico y Pacífico por vía ferroviaria genera polémica en Brasil, ante el elevado costo de construcción del tramo que pasará por la Cordillera de los Andes para llegar al puerto peruano. No obstante, los defensores del proyecto sostienen que la obra reduciría considerablemente el costo y el tiempo necesario para trasladar cargas hacia el Pacífico.
Brasil pretende asimismo concluir las largas negociaciones para la reapertura del enorme mercado chino para sus exportaciones de carne bovina, que están limitadas desde fines de 2012, cuando se registró en el país sudamericano un caso atípico del mal de la "vaca loca".
Rousseff también explorará con el primer ministro las posibles alternativas para aumentar el intercambio con China, que se mantiene como el primer socio de Brasil en el mundo, pero con un flujo de comercio que se contrajo un 6% en 2014, cuando alcanzó los 78.000 millones de dólares.
La tendencia a la baja del intercambio con China, que contribuyó al déficit de 3.930 millones de dólares que Brasil tuvo en 2014 en su balanza comercial, se mantuvo en los primeros meses del año y preocupa al Gobierno brasileño, que apuesta a las exportaciones para ayudar a equilibrar la maltrecha economía del país.
Después de firmar los nuevos convenios de cooperación y un comunicado conjunto, Rousseff homenajeará a Li y a su comitiva con un almuerzo en el palacio Itamaraty, sede de la Cancillería.
Por la tarde, el premier chino realizará visitas de cortesía a los presidentes del Senado, Renan Calheiros, y de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, antes de seguir rumbo a Río de Janeiro, desde donde viajará mañana rumbo a Colombia, la segunda escala de su gira sudamericana.
Desde allí, seguirá viaje hacia Perú y concluirá en Chile, países que, junto con México, integran la Alianza del Pacífico.
| Agencias EFE y DPA, |
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