27 de diciembre 2016 - 00:00

China muestra su poder militar en el Pacífico con la mira puesta en Trump

Aunque dijo que se trata de “ejercicios de rutina”, el “Liaoning” navegó en aguas de fuerte interés para Estados Unidos. Se teme por el vínculo entre los dos países desde el 20 de enero.

vigía. El Liaoning, de fabricación rusa,  pasó ayer por las proximidades de unas islas administradas por Taiwán, aunque reclamadas también por China.
vigía. El Liaoning, de fabricación rusa, pasó ayer por las proximidades de unas islas administradas por Taiwán, aunque reclamadas también por China.
Pekín - Con un portaaviones en el Pacífico y un flamante avión de combate, el ejército chino saca músculo a menos de un mes de la investidura del estadounidense Donald Trump, quien desde que fue electo el 8 de noviembre inició una escalada de tensiones con Pekín.

La prensa oficial china anunció en el espacio de unos días que el único portaaviones del país, el "Liaoning", se dirigiría por primera vez al Pacífico, y que un nuevo caza, el FC-31, había realizado su primer ensayo de vuelo, demostraciones que fueron informadas de forma oficial como de "rutina". Sin embargo, se producen a semanas de la llegada del magnate neoyorkino al poder.

Trump puso punto final a una política de cuatro décadas al conversar por teléfono con la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, a pesar de que China prohíbe cualquier contacto oficial entre sus socios extranjeros y los dirigentes de esta isla, cuya soberanía reivindica. El multimillonario echó leña al fuego al mencionar un posible acercamiento entre Estados Unidos y Taiwán, a pesar de que Pekín nunca renunció a la posibilidad de recurrir a la fuerza para restablecer su soberanía sobre ese territorio, separado políticamente del resto de China desde 1949, tras la victoria de los comunistas en la guerra civil.

En ese contexto, los ejercicios realizados por el "Liaoning", un portaaviones que Pekín compró a Rusia, no pasan desapercibido, máxime cuando es la primera vez que se dirige al Pacífico desde su entrada en servicio en 2012.

De acuerdo con el ministerio taiwanés de Defensa, el portaaviones y su escolta se encuentran en el mar de China meridional tras haber navegado por el sur de Japón. Antes de esas maniobras, el "Liaoning" realizó ejercicios "de abastecimiento y de combate aéreo", según la agencia Xinhua.

A mediados de diciembre, la marina china anunció que el portaaviones había realizado sus primeros ejercicios con fuego real con el lanzamiento de una decena de misiles. Pekín asegura que esos ejercicios son rutinarios y que estaban previstos desde hace tiempo, pero la prensa local celebra que el "Liaoning" esté listo para el combate y que China esté construyendo otro portaaviones.

"Los portaaviones son herramientas estratégicas que sirven para mostrar el poder de China al resto del mundo", escribe el diario nacionalista Global Times, que sueña del día en que un portaaviones chino navegará frente a las costas estadounidenses. "Si la flota puede navegar en zonas donde EE.UU. tiene intereses vitales, esto cambiará la situación en la que Estados Unidos puede presionar a China de forma unilateral", afirma este periódico cercano al régimen comunista. Además de la marina, China también moderniza su ejército del aire. El diario China Daily anunció ayer que el país acababa de probar un nuevo prototipo de avión de combate furtivo, una versión mejorada del FC-31 Gyrfalcon, antaño conocido como J-31. El aparato puede transportar ocho toneladas de armas, incluidos seis misiles en la bodega y otros seis en las alas.

Pero, el desarrollo armamentístico chino aún no impresiona a Washington, que dispone de una decena de portaaviones en servicio y de una red de bases navales repartidas en todo el mundo, dice David Kelly, del centro de investigación China Policy, con sede en Pekín. Para China, que no tiene bases en otros continentes, un portaaviones es, sobre todo, un gesto "simbólico y de consumo interno", observa el investigador. China reclama para sí la mayor parte del Mar de China Meridional, a través del cual pasa alrededor de 5 billones de dólares en comercio marítimo al año. Sus vecinos Brunéi, Malasia, Filipinas, Taiwán y Vietnam también reivindican esas áreas.

Agencias AFP, Reuters y EFE

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