23 de junio 2016 - 00:00

Ciccone: Boudou quedó a un paso del juicio oral y la causa se dividió

El exvicepresidente, junto a su amigo José María Núñez Carmona; Alejandro Vandenbroele, Nicolás Ciccone, Rafael Resnick Brenner y Guido Forcieri están acusados de negociar el levantamiento de la quiebra por acciones.

Amado Boudou y Ariel Lijo
Amado Boudou y Ariel Lijo
El juez federal Ariel Lijo dispuso ayer el desdoblamiento de la causa y la elevación a juicio de uno de los tramos del expediente Ciccone, en el que está procesado el exvicepresidente Amado Boudou por los delitos de cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública. Así el magistrado giró al fiscal Jorge Di Lello para que avance en el proceso que culmine en un juicio oral y público, aunque retuvo bajo su égida todo lo vinculado con las fuentes de financiamiento que permitieron levantar la quiebra y posterior operatoria de la imprenta de valores, bajo la conducción de The Old Fund, atribuida a Alejandro Vandenbroele. Lijo consideró completa la investigación de todos a quienes la Cámara de Casación confirmó su procesamiento -ya lo había hecho la Cámara Federal-, que incluyen al amigo del exvice, José María Núñez Carmona, a Rafael Resnick Brenner (jefe de asesores de AFIP) y a Nicolás Ciccone, junto a Guido Forcieri, exasesor de Boudou en Economía; Guillermo Reinwick, yerno de Ciccone y supuesto intermediario, también fue implicado.

Di Lello avanzará en la requisitoria de elevación, lo que permitirá que el proceso se traslade a una instancia oral, algo que será recurrido por las defensas de los implicados. La movida de Lijo incluye continuar con la investigación de lo referido a los aportes de dinero que recibió The Old Fund para levantar la quiebra ante el juzgado comercial y sostener el funcionamiento de Ciccone, hasta su estatización. Di Lello había solicitado en varias oportunidad que comparezca como imputado el extitular de la AFIP, Ricardo Ecchegaray, y que se investigue todo el pasaje del expediente administrativo de la firma por el organismo recaudador. Ese asunto no se completó ya que el juez consideró que en realidad el exadministrador federal intentó evitar la maniobra. La fiscalía había pedido que también testifique Jorge Brito, titular del Banco Macro, por el supuesto desembolso de fondos que habrían alimentado la puesta en marcha de Ciccone. Katya Daura, extitular de la Casa de Moneda continuará bajo investigación dentro del expediente remanente en el juzgado de Lijo.

De acuerdo con la investigación, el exfuncionario y el empresario José María Nuñez Carmona adquirieron la empresa con capacidad para imprimir billetes cuando se encontraba quebrada y los hermanos Ciccone solicitaron su auxilio para resolver la situación. Boudou está acusado de haberse interesado indebidamente mientras era ministro de Economía por intermedio de Nuñez Carmona y con la intervención de Vandenbroele como representante de The Old Fund. El objetivo final de la adquisición de Ciccone -según la investigación de Lijo- era el de contratar luego a esa empresa para que imprimiera los billetes y documentación oficial con el Estado.

Varios de los puntales del expediente aún aparecen en la nebulosa tales como los verdaderos poseedores de los contratos de acciones al portador, los financistas que aportaron a través de cooperativas los fondos requeridos para levantar la quiebra y poner en marcha la planta, y la cadena de decisiones internas de la AFIP que posibilitaron la aprobación de un plan de pagos que permitiera llevar adelante la operación.

Para el juez, Boudou tuvo injerencia, de forma directa, "presenciando las reuniones para la adquisición, y, junto a Resnick Brenner -jefe de asesores de la AFIP- y César Guido Forcieri -jefe de Gabinete de Asesores del Ministerio de Economía- en el trámite de un plan de pagos ilegal en AFIP". En el mismo sentido, acusó al exvice de intervenir "a través de personas interpuestas, en los actos necesarios para el levantamiento de la quiebra de la empresa, con el objetivo de obtener el certificado fiscal para contratar con el Estado Nacional. Esa finalidad se vio satisfecha una vez que Amado Boudou fue vicepresidente en, al menos, una oportunidad con Casa de la Moneda".

En diciembre pasado, Lijo había intentado clausurar la investigación y elevar la causa a juicio, pero Di Lello se opuso. Sostuvo que no se habían definido las situaciones de Reinwick, quien tenía "falta de mérito" dictada por la Cámara Federal. El fiscal insistió en que el magistrado siguiera la "ruta del dinero" que tenía como cabeza al financista y exbanquero Raúl Moneta, hoy incapacitado de movilizarse. Ahora, convalidará la elevación a juicio oral y solicitará medidas para el tramo restante.

G. M.

Dejá tu comentario