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Cien mil estudiantes en la calle y más cacerolazos contra Piñera
Los estudiantes chilenos movilizados por la educación gratuita desafiaron ayer la lluvia y un frío extremo en Santiago (arriba). Carabineros siguieron la marcha con atención y como se ve en la imagen inferior, fotografiaron a los manifestantes para individualizarlos.
Al cierre de esta edición se multiplicaban los cacerolazos en los barrios de Santiago, en una nueva manifestación de fuerza contra el presidente Sebastián Piñera.
Esas cifras, brindadas respectivamente por la intendencia (gobernación) de Santiago y los convocantes, corresponden a la cantidad de gente que recorrió la alameda Bernardo OHiggins para concluir su marcha en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Chile, donde celebraron un acto, todo ello en un ambiente tranquilo.
Antes de la marcha, sin embargo, grupos de encapuchados levantaron barricadas en algunos puntos de la ciudad, interrumpieron el tránsito de vehículos y se enfrentaron con las fuerzas de seguridad.
El objetivo de la manifestación y de las celebradas paralelamente en otras ciudades de Chile, que en total sumaron 150.000 participantes según los convocantes, era rechazar el último paquete de medidas presentado por el Gobierno conservador para tratar de terminar el conflicto estudiantil, que comenzó hace ya tres meses.
Las propuestas, presentadas por el ministro de Educación, Felipe Bulnes, consisten en un sistema más amplio de becas y créditos que beneficie a los sectores más pobres, y en la vuelta paulatina del control de la enseñanza básica y secundaria desde los municipios al Estado central.
Además, el Gobierno se comprometió a poner en funcionamiento una superintendencia de educación que haga cumplir la ley que impide el lucro en las universidades, una de las principales reivindicaciones de los estudiantes, que critican que la educación se haya convertido en un bien de consumo y no en un derecho.
«No hay conformidad, hay muchas dudas, muchos vacíos en las demandas más estructurales, a las cuales el Gobierno no se ha querido referir», señaló Camila Vallejo, presidenta de los estudiantes de la Universidad de Chile.
«Aquí se está dando de nuevo la espalda al movimiento, pero éste demuestra que sigue en pie, con fuerza; nuestras demandas están claras y el Gobierno es el que no quiere escucharlas», dijo Vallejo, una de las principales líderes del movimiento estudiantil.
Flexibilidad
El ministro Bulnes, en tanto, destacó la «flexibilidad» que tuvo el Gobierno para modificar sus propuestas y, en declaraciones a Radio Cooperativa, pidió a los estudiantes «buena voluntad» y dejar atrás «la intransigencia» para buscar soluciones.
«Tenemos visiones distintas, nadie puede pretender imponer al otro sus propias convicciones y lo importante es que eso se discuta democráticamente en el Congreso. Es legítimo que tengamos diferencias pero no nos impongamos en las calles distintas visiones», manifestó.
En tanto, Piñera admitió que la calidad de la educación debe mejorar e insistió en que la manera de superar el conflicto y avanzar en los cambios es con el diálogo.
«Estoy absolutamente convencido de que el camino para hacer de Chile un país más libre, más justo, próspero y solidario no es el de las piedras, de la violencia ni de las bombas molotov, que no conduce a ninguna parte», subrayó Piñera en un acto con motivo de la celebración en Chile del Día de la Solidaridad.
«Ese camino ya lo conocimos en el pasado y nos llevó al quiebre de la democracia, a la pérdida de la sana convivencia y tuvo muchas otras consecuencias», subrayó.
El presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC), Giorgio Jackson, calificó de «fabulosa» la convocatoria a la marcha y ensalzó que la gente se manifestara a pesar del mal tiempo.
«La gente, a pesar de la lluvia, salió a manifestarse por un cambio de paradigma en la educación, no por más recursos, sino por un cambio en el sentido de la educación», explicó el dirigente.
«Eso es lo que estamos viendo en esta marcha, contra viento y marea, contra la lluvia, la gente salió a la calle de manera pacífica, es lo importante de esta convocatoria», añadió.
Además de lluvia ayer cayó una nevada, la primera en cuatro años, en algunos sectores de la capital.
Agencias EFE, AFP y Reuters

