16 de diciembre 2014 - 00:00

Ciento por ciento argentina

 La Unión Argentina de Rugby llevó a cabo el viernes una muy completa presentación de su estado de situación a meses de su ingreso al Súper Rugby. Con el lema: "En la misma dirección; por más y mejor rugby", de la mano de su presidente, Carlos Araujo, y de Agustín Pichot se contó la génesis del gran momento que vive el rugby nacional.

Si bien el rugby avanzaba a pasos firmes pero lentos, la explosión que resultó ser el tercer puesto en el Mundial de Francia 2007 generó que en los siguientes siete años todos los factores de análisis fueran marcadamente positivos para el deporte ovalado.

La cantidad de jugadores creció a gran escala. En 2007 había registrados desde menores de 15 a mayores 38.171 jugadores en 407 clubes afiliados; la cifra a 2014 era de 67.431 en 522 instituciones bien establecidas. Esos números se duplican al sumar a los menores de 14, hay clubes donde niños de 5 años ya corren detrás de una pelota que pica sin control.

Queriendo proteger ese crecimiento sostenido enmarcado en un amateurismo que alienta a la persona por delante del deportista, que busca el triunfo pero no a cualquier costo, que prioriza los valores por encima de los logros, la UAR armó un interesante blindaje con sus centros de alto rendimiento. Faltaba la pata de la competencia regular para los mejores.

Llegó el Rugby Championship en 2012 para Los Pumas y a partir de 2016 llegará la franquicia para jugar en el Súper Rugby, torneo de 17 fechas más rondas finales que disputan hoy cinco equipos sudafricanos, cinco neozelandeses y cinco australianos, a los que se sumará un sexto sudafricano, uno japonés y el argentino.

La financiación del equipo de nuestro país era una gran duda, ya que tener un plantel de 35 a 40 jugadores disponible durante todo el año, sumado a su staff médico y técnico, no es sencillo ni barato.

En la conferencia de prensa posterior a la presentación, la UAR confirmó que será propiedad total de la Unión. "Seremos dueños del 100% de la franquicia, sin la necesidad de conseguir financistas", dijo Agustín Pichot, el representante argentino ante los organismos internacionales.

A partir de 2016, la UAR será miembro pleno de SANZAR con dos representantes en su consejo ejecutivo, al igual que los otros países, salvo Japón, que no tiene rol político alguno. Esta presencia además asegura que la participación financiera de la Argentina será acorde con su posición. Más allá de esto, merced a una exitosa gestión en la venta de derechos televisivos se consiguió el dinero presupuestado para llevar adelante lo que será una gran gesta del rugby argentino.

Todavía no hay nombre ni colores, y si bien se confirmó que se jugará en algún lugar del Gran Buenos Aires o La Plata, no hay sede aún. Tampoco los jugadores están confirmados, aunque por estos días se están negociando los primeros contratos individuales con los potenciales jugadores. Hay varios que prometieron regresar del rugby europeo para sumarse a la franquicia.

La importancia de ser propietarios del 100% del negocio significa, y no es un dato menor, que todo lo que genere la participación en el Súper Rugby podrá ser volcado al rugby amateur. Ese que tan bien se ha protegido durante más de un siglo.

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