5 de agosto 2009 - 00:00

“Cisarro”, un niño chileno de 10 años, fue detenido 17 veces

 Santiago - A sus 10 años fue detenido 17 veces por robos con arma en casas o hurto de tiendas. Le cuesta pronunciar las palabras, fuma, bebe cerveza y maneja automóviles. El «Cisarro» es un experimentado delincuente que tiene en jaque a la Policía y cuya historia estremece a la sociedad chilena.

Cristóbal, su verdadero nombre, permanecía ayer sedado en un hospital de Santiago, adonde fue llevado el domingo tras ser recapturado luego de huir horas antes de un centro de menores, con la ayuda de seis miembros de su banda.

La Policía lo atrapó en las cercanías de su hogar en la comuna de Peñalolén, en el oriente de Santiago, donde se juntó con sus amigos para consumir pasta base de cocaína, fumar y beber cerveza. Fue en el barrio donde nació su apelativo, dada su incapacidad para pronunciar correctamente la palabra cigarro. «Cisarro», decía, y así quedó.

Su nueva detención, por robo de auto, llevó a la prensa y a la sociedad chilena a centrar su atención en este menor, que arrastra una dramática historia de abandono familiar y cuyo caso develó la ineficiencia del sistema chileno de protección de niños y adolescentes vulnerables.

El padre de «Cisarro» es un guardia de seguridad con el cual no mantiene contacto, mientras que su madre registra antecedentes de maltrato y abuso sexual cuando era niña y ahora es adicta a las drogas.

Tiene 10 hermanos, cinco de los cuales tienen antecedentes penales por distintos robos. Los dos menores, de siete y cinco años, permanecen en una guardería estatal por antecedentes de violencia intrafamiliar.

El año pasado, cuando también fue detenido por robo, las autoridades intentaron reinsertar a «Cisarro» a la sociedad, inscribiéndolo en un club de fútbol y en un colegio del que fue expulsado por golpear a una auxiliar.

Cristóbal -quien realizó robos a viviendas con intimidación y hurtos a tiendas- no corre riesgo de arresto ya que para la ley chilena la responsabilidad penal empieza en los 14 años.

Durante este año, según cifras oficiales, 269 menores de 14 años fueron detenidos por la Policía, que debe dejarlos en libertad bajo la responsabilidad de sus padres.

Agencia AFP