Johannesburgo - Las miembros del grupo BRICS -Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica- se pronunciaron ayer, tras mantener intensas discusiones, por la ampliación de este bloque de potencias emergentes, que busca reforzar su influencia global. El dato resulta clave para la Argentina. “Estamos a punto de ampliar la familia de los BRICS”, declaró el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, anfitrión del encuentro de Johannesburgo. “Todos los miembros” apoyan “plenamente” la propuesta, aseguró antes de iniciar la segunda jornada de esta cumbre de tres días.
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Clave para Argentina: los socios grandes impusieron su criterio y BRICS sumará nuevos miembros
India, aliada de Estados Unidos, revirtió su desconfianza inicial y Sudáfrica aceptó que se dé la discusión. Nuevo Banco de Desarrollo y desdolarización, también en el debate.
Por el momento se ignora si en este encuentro se dará a conocer la lista de los próximos integrantes o si solo se establecerán las bases que permitan más adhesiones al bloque creado en 2009, que representa actualmente casi un cuarto del PBI y un 42% de la población mundiales.
Unas cuarenta naciones solicitaron la adhesión o mostrado su deseo de entrar, incluidos Argentina, Cuba, Nigeria e Irán.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró ayer que “el interés de varios países por unirse al grupo es el reconocimiento de su creciente relevancia”. En la víspera, había abogado vivamente a favor de la candidatura argentina.
China, peso pesado económico del grupo, reiteró su posición a favor de la expansión. “Los BRICS deben obrar en favor del multilateralismo y no crear pequeños bloques. Debemos integrar a otros países en la familia de los BRICS”, afirmó el presidente Xi Jinping.
“Deberíamos dejar que más países se unan a la familia BRICS para aunar sabiduría y esfuerzos para hacer que la gobernanza global sea más justa y equitativa”, insistió.
Lista de espera
El mes pasado, Sudáfrica declaró que más de 40 países habían expresado su interés en unirse a la organización, cuyo objetivo es contrarrestar la hegemonía de Occidente en los asuntos mundiales. De ellos, 22 han solicitado formalmente su adhesión. Con todo, Pretoria no incluyó el tratamiento de esos pedidos en el temario de la cumbre, pero finalmente cedió, al menos como postura de principio, ante la insistencia de los socios mayores, China, Rusia y Brasil.
Tras guardar silencio el primer día, India -aliada de Estados Unidos en Asia- también terminó por pronunciarse a favor de la apertura, sujeta a un acuerdo sobre las modalidades: “India apoya plenamente la ampliación de la composición de los BRICS y se congratula de avanzar hacia el consenso”, declaró el primer ministro Narendra Modi.
Otro tema en debate es la desdolarización del comercio entre los Estados miembros, lo que podría darle más preponderancia internacional, por caso, al yuan chino.
Los BRICS reafirmaron en la cumbre su posición “no alineada” y su reivindicación de un mundo multipolar, en un momento de acentuada división internacional por la invasión rusa en Ucrania.
“La guerra en Ucrania pone de relieve las limitaciones del Consejo de Seguridad (de la ONU). Los países BRICS deben actuar como una fuerza para el entendimiento y la cooperación”, afirmó el mandatario brasileño.
Los miembros de esta alianza comparten el deseo común de afirmar su lugar en el mundo, pero la diversidad de posturas ideológicas y de alineamientos internacionales de los países que buscan ingresar complican el proceso. Por ejemplo, dos enemigos como Arabia Saudita e Irán, además del caso de Venezuela, que supondría, como en el de la República Islámica, un enfrentamiento con Estados Unidos.
Pese a eso, Washington aseguró el martes que no ve a los BRICS como futuros “rivales geopolíticos” y que cuenta con mantener sus “sólidas relaciones” con Brasil, India y Sudáfrica. Rusia es hoy el principal problema de la Casa Blanca debido a la guerra en Ucrania y China le plantea una pelea sin precedentes por la hegemonía global.


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