23 de septiembre 2014 - 00:00

Clave: Rusia se apartó de la coalición

Moscú - Rusia no formará parte de la coalición de más de 40 países anunciada por Estados Unidos para combatir el yihadista Estado Islámico (EI) y condicionó el apoyo a una resolución de la ONU sobre los ataques a la aprobación del régimen de Siria.

Rusia no planea integrar la coalición internacional liderada por Washington. "La coalición anti-EI no es una fiesta de club, no esperamos una tarjeta de invitación ni pensamos comprar una entrada", destacó Illia Rogaciov, jefe del departamento de la cancillería para los nuevos desafíos y amenazas.

Ayer, el presidente ruso, Vladímir Putin, discutió con su consejo de seguridad la cooperación con los socios para combatir al EI en el marco de la ley internacional, informó el Kremlin.

Moscú, que sigue siendo el aliado más cercano del dictador sirio Bashar al Asad, tiene preocupación de que los ataques puedan golpear no sólo las posiciones de los yihadistas sino también a las fuerzas del régimen.

Además, fuentes políticas dijeron al diario Kommersant que el Gobierno ruso apoyará una resolución contra el EI, que el presidente Barack Obama presentará personalmente en el Consejo de Seguridad de la ONU mañana o el jueves, sólo si no hay intenciones de extenderla a otras regiones.

El canciller ruso, Serguéi Lavrov, expresó el domingo al secretario de Estado norteamericano, John Kerry, la importancia de acciones coordinadas de la comunidad mundial.

En diálogo telefónico pidió además la "estrecha observancia de la Carta de la ONU, las leyes internacionales y la soberanía de Siria en la aplicación de planes de la coalición formada por Estados Unidos, incluida una operación de fuerza".

Rusia cuenta con la comunidad musulmana más numerosa de Europa, cerca de 20 millones, y no puede eludir esta guerra, incluso porque Putin recibió una amenaza del Estado Islámico vía YouTube por su apoyo a Damasco.

La posibilidad de atacar con bombardeos posiciones de las milicias del EI en territorio sirio sin la autorización y la cooperación del régimen sirio es el punto más conflictivo de la estrategia contra el grupo yihadista que defiende el presidente Obama.

Irán, otro aliado de Al Asad, se negó a participar de la alianza internacional por ese motivo.

Agencias ANSA y EFE